lunes, 18 de febrero de 2013

Un estudio publicado en la revista 'Quaternary International' indica que hace 14.000 años los malagueños comían ballena.

Restos de los balanos encontrados.
Hace entre 13.500 y 14.500 millones de años, los cazadores y pescadores de Nerja (Málaga) trasladaban la carne, la grasa y la piel de las ballenas a sus cuevas, donde las cocinaban y comían. Un estudio internacional, publicado en la revista 'Quaternary International' , ha descubierto en la Cueva de Nerja cientos de restos de dos tipos de balanos, pequeños crustáceos que viven en la piel de las ballenas.
“Al estar íntimamente asociados a las partes comestibles de la ballena y aparecer muchos de ellos quemados en el interior de un hogar, la presencia de estos crustáceos nos proporciona la evidencia indirecta más antigua del consumo de ballenas en la Prehistoria europea”, añade Esteban Álvarez-Fernández, investigador de la Universidad de Salamanca y autor principal del trabajo.
Muchos de los restos hallados de balanos se encontraban totalmente quemados, lo que indica que en aquella época asaban la carne de ballena para comérsela. Estos crustáceos, según el análisis de los científicos, vivían en la piel de una ballena franca austral, propia de las aguas del hemisferio. Esto confirma, además, las hipótesis sobre el descenso de temperatura que se produjo en aquel período.
Este estudio, en el que participan investigadores de la UNED y el CSIC, afirma que nunca hasta ahora se habían encontrado estas dos especies de crustáceo juntas en un yacimiento prehistórico a escala global.
Vía: El Mundo