lunes, 18 de marzo de 2013

Descubren parte de la Porta Principalis Dextra y del arco triunfal de gladiadores.

Ángel Morillo confirma en una investigación la existencia de edificios monumentales en el campamento romano de León .
Campamento romano.
El profesor de Arqueología Romana de la Universidad Complutense, Ángel Morillo, ha descubierto parte de la puerta de gladiadores y de la Porta Principalis Dextra del campamento romano.
Los hallazgos pertenecen a los resultados de una investigación desarrollada durante los últimos años titulada La decoración arquitectónica del campamento de la Legio VII Gemina en León, que demuestra que, contrariamente a lo que se creía, las columnas, frisos decorativos y revestimientos marmóreos recuperados en el yacimiento de la Legio VII confirman la existencia de edificios monumentales, algunos de ellos profusamente decorados (termas, cuartel general). Dicha monumentalidad se convierte en una expresión más del poder imperial. El arqueólogo ha rastreado los fondos del Museo de León para encontrar los restos pétreos descubiertos en las sucesivas campañas arqueológicas en el yacimiento, analizando decenas de basas, columnas y fustes para hacer con ellos un análisis del edificio o estructura al que pertenecían. «La construcción del nuevo campamento legionario supuso una petrificación y monumentalización de las estructuras arquitectónicas anteriores, que fueron parcialmente reaprovechadas», asegura.
En el primero de los casos, Ángel Morillo encontró un fuste procedente de la calle Don Gutierre número 4-10. Se trata de un gran tambor estriado perteneciente a una gran columna o pilastra adosada procedente del entorno de Don Gutierre. «Tanto por sus dimensiones como por sus características, es una pieza excepcional dentro del conjunto de elementos arquitectónicos recuperados en León», asegura el profesor, que añade que pertenece sin duda a la fachada de monumental de un edificio de gran tamaño. «La posición topográfica de este sorprendente hallazgo, coincidente desde el punto de vista espacial con una de las puertas principales del anfiteatro castrense, podría apuntar posibles pistas sobre su interpretación como parte de la entrada con arco de acceso monumentalizado de dicha construcción», resalta el arqueólogo. Ángel Morillo explica que todo indica que se trata de parte del arco triunfal de la Porta Triunfalis, que se encontraba siempre al sur y por donde salían los gladiadores victoriosos. El fuste descubierto mide 80 centímetros, lo que indica que la puerta debía medir unos cuatro metros de altura.
El profesor explica su convencimiento en el hecho de que, además de entrenamientos legionarios, el anfiteatro debió acoger la actuación de gladiadores profesionales. «Sabemos que había circuitos de gladiadores en otras zonas de la península, la Bética, por ejemplo», añade el investigador, que considera que no sería descabellado pensar que en el norte se reproducía el modelo. «Sabemos que había anfiteatros en Braga, en Bobadela y en León. La duda está en si Lugo y Astorga también lo tenían», subraya. También descontextualizada se halla una pieza de grandes dimensiones interpretada como parte de un dintel o entablamento, concretamente la parte superior del quicio de una gran puerta. «Nos encontramos ante un elemento tanto funcional como decorativo procedente, según los registros del fondo antiguo del Museo de León, del palacio de los Guzmanes, lo que indica con toda probabilidad que formó parte del dispositivo de apertura de la antigua Porta Principalis Dextra, coincidente con la Puerta Cauriense medieval», desvela. Morillo añade que este hallazgo se confirma tanto por el tipo de piedra, muy dura e importada, como por la presencia de un orificio donde encajaría perfectamente el espigón de la gran quicialera de la puerta.