domingo, 17 de marzo de 2013

Un museo alemán muestra el uso que los nazis hicieron de la arqueología para legitimar su poder.

No llegó a existir ningún pueblo que se autodenominara germánico o que se refiriera a su patria como Germania.

La exposición presenta los testimonios de cuando la arqueología estuvo al servicio de la política. AFP
El Museo Foche de Arte e Historia Cultural de Bremen (noroeste de Alemania) inaugura hoy una muestra que ilustra ampliamente el uso que hizo el régimen nazi de la arqueología y la noción de Germania para demostrar su supremacía y legitimar sus pretensiones anexionistas de territorios vecinos.

El concepto de Germania, un término genérico inventado por los romanos para referirse a los pueblos que habitaban el lado derecho del Rin, ha tenido a lo largo de los siglos diferentes cargas ideológicas.

"A pesar de no existir ningún pueblo que se autodenominara germánico o que se refiriera a su patria como Germania, la noción de Germania ha estado ligada a ideas y asociaciones de lo más diversas", precisa Karin Walter, comisaria y responsable del proyecto. 

Así, en tiempos del nacionalsocialismo los arqueólogos trabajaban al servicio de la política en presentar supuestas pruebas científicas de una civilización germánica muy desarrollada, así como del extenso territorio que habitaba, con las que el régimen nazi justificaba su supremacía y legitimaba su expansionismo. 

Al inicio de la guerra, en 1939, arqueólogos y pseudocientíficos se movían por todos los territorios conquistados por las tropas alemanas, desde Noruega hasta Grecia y desde Francia al Cáucaso, con el fin de encontrar supuestos objetos atribuibles a la civilización germánica. 

Para ello llegaron a hacer uso incluso de trabajadores forzosos y presos de los campos de concentración. 

En Europa del Este, los arqueólogos al servicio del régimen nazi saquearon museos y expulsaron de sus cargos a los expertos locales, mientras que en Europa del Norte y Occidental trataron de ganar colaboradores remitiéndose a un pasado germánico común. 

La exposición, titulada "Excavaciones para Germania: arqueología bajo la cruz gamada", muestra en una superficie de 800 metros cuadrados más de 750 objetos entre préstamos internacionales y piezas del propio museo, la estrecha relación entre la política y la arqueología en tiempos del nacionalsocialismo. 

Los descubrimientos arqueológicos servían a la propaganda mediática, como fue el caso de una urna de mil 400 años de antigüedad con una cruz gamada, procedente del cementerio de Bremen-Mahndorf, ilustrada en la prensa nazi y la revista científica populista "Germanen-Erbe" ("Herencia germánica"). 

De esta manera, la arqueología contribuyó de forma esencial a las bases ideológicas del nacionalsocialismo y la resultante creencia en una raza superior aria germánica y sirvió hasta las últimas consecuencias de argumento para los crímenes cometidos por el Tercer Reich. 

"Para el equipo de comisarios del Museo Focke era importante ilustrar ampliamente este papel especial de la arqueología y al mismo tiempo situar los acontecimientos en Bremen durante el nacionalsocialismo en un contexto supraregional", explicó la directora de esta institución, Frauke von der Haar. 

La muestra presenta asimismo murales escolares, distintivos y cromos con los que se transmitía a los niños la noción de Germania con toda su carga ideológica tanto en clase como en el día a día. 

Además, la exposición permite ver réplicas de objetos de bronce y oro que debían probar la existencia de una cultura germánica altamente desarrollada y maquetas que reflejaban la forma de vivir de esta supuesta avanzada civilización, superior a la griega y romana. 

Las películas, fotografías, programas de radio, libros, carteles y revistas de la época son un ejemplo de cómo la amplia propaganda logró convertir la noción de Germania con toda su carga ideológica en patrimonio común de los alemanes. 

Esta noción de una civilización superior germánica se afianzó de tal manera en el ideario común, que aún hoy sigue vigente en los círculos de la extrema derecha, tal y como queda reflejado en la muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 8 de septiembre. 

"La exposición supone una contribución al estudio del capítulo más oscuro de nuestra historia y subraya además la elevada importancia de la libertad en la ciencia y la investigación", señaló el ministro de Cultura alemán, Bernd Neumann, bajo cuyo auspicio se organiza esta muestra.


Vía: Informador