martes, 29 de octubre de 2013

La vida diaria de los soldados romanos y las tablillas de Vindolanda.

Imagen de una tablilla de Vindolanda.
Vindolanda es uno de los ejemplos más divulgados acerca de lo que las excavaciones en los lugares que fueron frontera romana pueden enseñar sobre aquel periodo de la historia. Enclavado entre Inglaterra y Escocia, este campamento es famoso por haber sido el lugar en el que se hallaron las tablas de Vindolandia, auténticas cartas de madera que reflejan la vida diaria de los miembros de la armada romana: «Masculus a Cerialis su rey, saludos. Por favor, mi señor, dame instrucciones acerca de lo que quieres que hagamos mañana. ¿Regresamos todos o sólo la mitad?...(líneas perdidas... los más afortunados y me seguirán con buena resolución. Mis soldados no tienen cerveza, por favor, ordena que nos la manden». Pero, también nos sirven para introducirnos en la vida personal de las personas que vivían en el campamento. Qué hacía, cómo vivían, qué sentían, cómo se relacionaban, qué comían... La dieta de los habitantes de Vindolanda era muy variada. Las tablas hablan al menos de 46 tipos diferentes de alimentos. Entre ellos puede encontrarse especias, aceitunas, vino, miel e incluso ostras. Asimismo, las cartas -halladas entre el fango- explicitan el número de esclavos asignados a la casa del comandante, la organización del tiempo libre o las relaciones entre los familiares.