lunes, 21 de octubre de 2013

Los Inuits y los Mayas, una sola cosmogonía.

Cuarta escena del Relato de Xibalbá. Cortesía Claudio Obregón Clairin.
De los Inuits a los Mayas: Una sola cosmogonía es el nombre de la conferencia que Claudio Obregón Clairin, conferencista, ensayista, escritor y descifrador de jeroglíficos mayas dio en la Universidad de Montreal en el marco del programa Les Belles Soirées.

Según la teoría del investigador mexicano Claudio Obregón Clairin, las civilizaciones mesoamericanas profesaban una religión chamánica de origen boreal. Además, el también periodista cultural agrega, que ciertos mitos comparables al Bonhomme Sept-Heures o a Croque-mitaine de Canadá, siguen estando vivos todavía entre los Mayas, bajo el nombre de Okol Pal, mientras que la célebre divinidad Serpiente Emplumada, Serpiente de Luz, Kukulkán-Quetzatcoatl, es una representación de la aurora boreal.

Su tesis plantea que las religiones agrícolas del mundo fueron influenciadas por la mitología de las culturas boreales y por ellos existen coincidencias mitológicas entre civilizaciones que no fueron contemporáneas o estuvieron separadas por insalvables océanos.

Claudio Obregón Clairin unifica la vida de los cazadores de focas, ballenas y osos polares de los glaciares con la de los agricultores de la selva a través de sus mitos. Según Obregón Clairin, los Mayas y los Inuits no tuvieron ciertamente ningún contacto comercial y se desarrollaron en ecosistemas antagónicos, sin embargo dice él, comparten un pasado chamánico de origen boreal.

Vía: RCINET