martes, 22 de octubre de 2013

National Geographic descubre en Guatemala la ciudad Cabeza de Piedra.

El doctor Richard Hansen en El Mirador.
La selva guatemalteca de Petén ha sido, de nuevo, escenario de un gran hallazgo arqueológico: ciudad Cabeza de Piedra. El descubrimiento ha sido posible gracias a la tecnología GPS, pues la ciudad nunca antes había sido excavada.
La ciudad se encuentra a tan sólo 35 kilómetros del sur de Tikal. Cabeza de Piedra perteneció al periodo pre-clásico y clásico, datado entre el 600 a.C. y el 900 d.C., y que se estima que fue habitada por más de 2.000 personas. Se han conservado casi un centenar de edificios, entre los que destaca una pirámide de más de siete pisos de altura, un observatorio astronómico, un tribunal ritual de pelota y varias residencias de piedra.
Según los estudios realizados, se cree que algunas de las casas de piedra fueron lugar de enterramientos de los primeros reyes de la ciudad, pues en el periodo Pre-clásico tardío (del 600 al 300 a.C) el rey no se consideraba el centro del universo, lo que significaba que no se le enterraba todavía en las pirámides.
Esta ciudad albergaría eventos en los que reunirían además de a su propia población, a los lugareños de las ciudades mayas cercanas para coronar a un rey o nombrar a un heredero real mientras se practicaban rituales sagrados, danzas escénicas con trajes de plumas y joyas de jade. Es probable que los solsticios y equinoccios fueran eventos multitudinarios en torno al observatorio astronómico.

Zona de interés arqueológico.

En la Selva de Petén en Guatemala existen numerosas ciudades mayas de gran importancia, como es el caso del Parque Arqueológico de Tikal, el más visitado de Guatemala, y la cuenca El Mirador. En este último, se descubrió un friso que recrea la escena del Popol Vuh (la Biblia Maya), donde los hermanos gemelos Hunahpu e Ixbalanque descienden a Xibalbá, el inframundo en la cosmovisión maya, cargando Hunahpú la cabeza de su padre en la espalda.
Además de Guatemala, países centroamericanos como Belice, El Salvador y Honduras tienen cuentan con enclaves arqueológicos -ahora convertidos en lugares de interés turístico- donde se refleja cómo vivían los mayas.