miércoles, 23 de octubre de 2013

Objetos hallados en Utica confirman la presencia fenicia más antigua del norte de África.

En este yacimiento se encontraron restos de elementos urbanos que corresponden
a viviendas datadas entre los siglos VII y III antes de nuestra era.
Un equipo de arqueólogos españoles ha encontrado en el yacimiento de Utica, en el noroeste de Túnez, objetos que confirman la presencia púnico-fenicia más antigua en el norte de África. La excavación está auspiciada por el Centro de Estudios Fenicios y Púnicos de España y el Instituto Nacional de Patrimonio tunecino, y en ella participan expertos de diferentes universidades andaluzas como Cádiz, Almería, Granada, Málaga o Sevilla, así como la Complutense y Autónoma de Madrid.
Las cerámicas orientales y geométricas halladas en este punto africano, como explicaron sus investigadores, datan el lugar a inicios del siglo IX antes de Cristo. Hasta el momento, se pensaba que los primeros pobladores fenicios en el Mediterráneo Occidental se habían asentado en Cartago en el 814 a. C.
En este yacimiento, donde los arqueólogos españoles comenzaron a trabajar hace tres años mediante prospecciones geofísicas con georadar, se encontraron restos de elementos urbanos que corresponden a viviendas datadas entre los siglos VII y III antes de nuestra era.
El proyecto, liderado por el catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Almería, José Luis López Castro, cuenta con la participación de la profesora Ana Mª Niveau de Villedary y Mariñas, de Prehistoria de la UCA y especialista en arqueología fenicio-púnica. Financiado por la Secretaría General de Ciencia, Tecnología e Innovación española y el Instituto del Patrimonio Cultural, sus descubrimientos serán expuestos en el Instituto Cervantes de Túnez la próxima primavera. Precisamente, la investigadora Niveau de Villedary se va estos días a Túnez a incorporarse a los trabajos de campo hasta la finalización de la presente campaña.
El proyecto global de Utica, que promueve la colaboración científica internacional en los estudios fenicio-púnicos de los siglos VIII-II a.C., intenta contrastar las distintas hipótesis existentes acerca de su antigüedad y relación con la ciudad de Cartago, así como su articulación territorial y sus relaciones mediterráneas con los pueblos líbicos.
El imperio púnico-cartaginés, que se inició entre el siglo X y IX en el norte de la actual Túnez y las islas del Mediterráneo, conoció su esplendor inmediatamente antes de las guerras púnicas con Roma (264-146 a.C.) y tuvo una continuidad en la Península Ibérica con la fundación de Cartagena y toda su área de irradiación en el Levante español.
Información de EFE, con datos aportados por la profesora Ana María Niveau y fotos del Proyecto Útica.