sábado, 16 de noviembre de 2013

La domesticación de los perros comenzó en Europa hace entre 18.800 y 32.100 años.

Se llega a la conclusión, tras un estudio de datación molecular, de que los cazadores-recolectores empezaron a domesticar a los lobos en Europa, y no en Asia como se pensaba hasta ahora.
En la imagen, un fósil del cráneo de un perro prehistórico de Goyet, Bélgica.
(Royal Belgian Institute of Natural Sciences)
Los investigadores Robert Wayne, de la Universidad de California (EE.UU.), y Olaf Thalmann, de la Universidad de Turku (Finlandia), han analizado dieciocho muestras fósiles de cánidos prehistóricos europeos y americanos para poder reconstruir sus genomas mitocondriales y elaborar así un árbol genealógico común.

Wayne y Thalmann, tras analizar y comparar exhaustivamente el muestrario de las diferentes razas de perros, de lobos y de coyotes modernos, han detectado que la mayoría de los perros actuales están estrechamente relacionados con los lobos antiguos europeos. Hay un mayor parentesco, por tanto, con los cánidos prehistóricos que pueblan Europa en tiempos prehistóricos que con los lobos asiáticos. Así, teniendo en cuenta también las tasas de mutación y las diferencias genéticas entre los cánidos, se concluye que la domesticación de los perros se origina en Europa, y no en Asia como se pensaba, hace entre 18.800 y 32.100 años.

No obstante, los críticos señalan que Wayne y Thalmann no han considerado demasiado el ADN de los antiguos cánidos del Oriente Medio ni del Asia Oriental. Y, además, tampoco han valorado demasiado que el ADN mitocondrial sólo lo transmite la madre. Asimismo, otros especialistas argumentan que muchos perros han sido fruto de múltiples cruces de razas, con lo que se complica la solución del rompecabezas.

Para concluir, Stephen O'Brien, de la Universidad Estatal de San Petersburgo (Rusia), opina que la arqueología genómica tiene todavía ciertas limitaciones y que los análisis en los perros no son todavía muy esclarecedores. Se está en período de pruebas.

Vía: Science