sábado, 2 de noviembre de 2013

Menhires de Los Urales: un calendario astronómico o mucho más.

Un investigador siberiano cree que logró probar que Akhunova forma parte del "meridiano sagrado", que incluye diversas ciudades del pasado prehistórico, incluyendo a Arkaim.
Sitio arqueológico Akhunovo, para algunos investigadores los menhires son más que un
calendario lunar y solar (Kostantin Bystrushkin)
Uno de los sitios megalíticos de los Urales que está interesando a algunos científicos independientes esAkhunova, a un kilómetro de una pequeña aldea deBashkiria, en Rusia, en la frontera  con Bashkortostan.
Para los arqueólogos es un observatorio solar y lunar, pero para el investigador de origen Siberiano, Kostantin Bustrushkin, autor de libros sobre Arkaim, los menhires encontrados no son tan simplemente un calendario de eventos astronómicos anuales.
En el año 1996 un residente de la aldea, que cuenta hoy con unos 2.800 tártaros y bashkirios, destacó la presencia de una serie de menhires, pero las primeras excavaciones llegaron recién en el año 2003. Estudios posterioresrevelaron fechas de 3.000 años a.C., informa el portal Mi Ural.
Un total de 13 menhires de piedra granito con cuatro lados cada uno y dispuestos en un orden específico se hallaron en una ladera de la colina al costado del río Aylkreelga. Su altura aproximada es de 70 centímetros, aunque los residentes confiesan que eran piedras mucho más grandes, pero como el terreno es ganadero y agrícola, se deterioraron con el paso de los tractores.
Dos de los Menhires están  direccionados como Norte-Sur. Alrededor del Menhir Norte hay ocho menhires en disposición circunferencial. Los otros tres se encuentran en posición del Solsticio de verano en el hemisferio Norte. En el de posición central está esculpida una media Luna creciente.
“Ocho de ellos forman una línea de 23 a 26 metros de diámetro del círculo, dos se encuentran en el interior del círculo a una distancia de 15 metros el uno del otro en la dirección del rumbo magnético norte – sur”, relata el arqueólogo ruso Tamil M. Potemkim, en un estudio publicado en la revista de Arqueología y Etnografía en 2011, donde se cita todos los análisis previos de otros autores.
Según Potemkim, el lugar elegido por los megalitoscorresponde a las condiciones para la fijación de los puntos de salida del sol, puesta de sol y de la luna en el horizonte en los días más importantes del año, que sirvieron como puntos de referencia en el espacio y el tiempo.
En el sitio arqueológico además se encontró que los menhires forman entre ellos triángulos rectángulos similares a los usados en Gran Bretaña en sitios de culto. En el menhir principal la cara va al azimut solar y el menhir dos hacia la luna naciente, agregó el investigador. Se combinan las fases de la luna y el movimiento anual del sol. Como los menhires no son muy altos, Potemkim cree que se ayudaron con bastones para hacer sus mediciones.
“Los elementos básicos de la arquitectura están asociados con direcciones astronómicas importantes, marcan las variaciones estacionales y diurnas, que pueden ser indicativas de los usos prácticos de los megalitos, junto con funciones religiosas como un calendario unisolar que regula los principales aspectos de la vida”, agrega Potemkim.
El arqueólogo concluye que “las representaciones del espacio-tiempo de los antepasados se centraron y correlacionaron con el cosmos”. 
Más que un observatorio.
Para el investigador Kostantin Bustrushkin según declaraciones dadas al medio Vecherka, “el observatorio era un juego de niños para los antiguos sacerdotes. Especialmente cualquiera que haya visitado los Urales y lo relaciona al Stonehenye (en Gran Bretaña), habrá observado lo incómodo que es para mirar el cielo con un horizonte demasiado cerca. No hay ninguna señal de largo alcance”(…). De hecho el observatorio incluye sólo los últimos tres menhires centrados en la salida del sol del solsticio".
Bustrushkin cree que "es un edificio antiguo, que data de la misma época del complejo circular de Arkaim (otro sitio arqueológico en los Urales) y es más que un Observatorio, más que un Stonehenge”.
Según el ruso, no es casualidad que se erigió el sitio en un puesto que se consideraba sagrado entre las cadenas montañosas del río Ural: Ural, Ui, Ai y Miass. “En la antigüedad, el área fue venerada como 'El Gran origen' y era considerada sagrada”, informa Vecherka.
Las mediciones en el "Akhunova" hechas con la ayuda de dispositivos modernos,  como el teodolito (instrumento óptico) y el receptor GPS, indican que la línea a través de los dos menhir del centro (norte -sur), se desvía de la verdadera dirección del norte-sur con 13,2 grados hacia el noreste - suroeste", señala Bustrushkin. ( ver imagen)
Según el investigador un menhir al Norte marca una muesca señalada en la montaña que se ve como una hondonada natural, en el horizonte, y los puntos del menhir Sur van a la colina, cuya cima está en el mismo meridiano del centro geométrico de Arkaim. El punto marca además la línea que indica tres antiguas ciudades de un mismo meridiano, según Bustrushkin.
"Estamos hablando del llamado "meridiano sagrado", que une  países y ciudades asociadas a Akhunova”.
Bustrushkin cree además que “la elipse formada por ocho menhires, el círculo es una reminiscencia del embrión en el huevo “referido en la leyenda del dragón que se robó el huevo del mundo", que corresponde a ”todas las almas del Sol y de la Luna”.  El investigador compara a su vez al sitio Akhunova con Stonehenye, al hablar de dicha leyenda.
"Con el dragón, ellos querían proteger, o, por el contrario, frenar”, además, “al comparar el complejo megalítico con un mapa del cielo resultó que los menhires pequeños dispuestos en círculo, representan los polos del mundo en un determinado período de tiempo hace 26 mil años, agrega Bustrushkin.
Un menhir indica para el investigador el "corazón" de la constelación de Draco, que durante la época de Arkaim era el polo. “Ese es nuestro complejo "Akhunova", una  evidencia física directa de que nuestros antepasados ​​eran conscientes de la precisión y poseían información sobre los cambios en el cielo estrellado. Lo sabían todo sobre el universo”, agrega. ( Ver imagen)
Akhunova de hoy.
En el lugar arqueológico se encontraron cerámicas de la edad de bronce y Neolítico, además de productos de Jade del período Paleolítico.
Los pobladores querían transformar el sitio en un lugar turístico de carácter místico, similar a Arkaim, entonces, algunas personas comenzaron a anunciar que “las piedras milagrosamente aliviaban a las mujeres de la infertilidad”, destaca el portal Mi Ural. Sin embargo, agrega que el sitio fue destruido por vándalos entre el 23 y 24 de octubre de 2010, y en su lugar los saqueadores, simulando ser sectas satánicas, dibujaron estrellas invertidas.
Unos 137 fragmentos de los destrozados menhires fueron tratados en el Museo de Historia Local, y en el sitio arqueológico, que recibe numerosas visitas, donde estaban los verdaderos, se dispusieron las réplicas.
El investigador siberiano, Kostantin Bustrushkin, habitante de Cheliabinsk, pese a que no cuenta con apoyo de la comunidad científica, cree que logró probar que Akhunova forma parte del meridiano sagrado, donde alguna vez se construyeron una serie de ciudades que incluían habitantes con importantes conocimientos de la cosmología.