jueves, 14 de noviembre de 2013

Se encuentran los restos de lo que pudo ser una gran masacre contra los vikingos.

Unos entierros masivos hallados en Inglaterra pueden dar testimonio de una época turbulenta y, tal vez, de una gran masacre contra los vikingos.
La imagen muestra una fosa común que se localizó, en el año 2008, en los terrenos del Colegio de St.
John, de la Universidad de Oxford, y que sacó a la luz uno de los misterios medievales de Inglaterra.
¿Se trata de los muertos que fueron víctima de una gran masacre hace mil años?
Æthelred Unræd, príncipe del reino inglés de Wessex, "ordenó matar a todos los hombres daneses que se encontraban en Inglaterra", según se muestra en una carta real de la época. La drástica medida no fue tomada por capricho, sino que fue el resultado de 200 años de frustración y de miedo del pueblo anglosajón.

Los vikingos, durante mucho tiempo, habían castigado las costas de las islas británicas con frecuentes incursiones y con guerras. Además, habían asumido el control del norte, llegando incluso a establecerse allí. Las preocupaciones comenzaron a crecer cuando se observó que la tendencia era la de penetrar también hacia el sur, es decir, hacia el reino de Æthelred.

La situación condujo a que Æthelred ordenara lo que hoy se conoce como la “masacre del día de San Brice”, por el nombre del santo del día. El acontecimiento, con el paso de los años, se fue envolviendo en un halo de misterio por la poca información del suceso. De hecho, hasta ahora, la arqueología no había podido facilitar mucha información de los hechos acontecidos, ni siquiera del número de víctimas de la masacre. Sin embargo, recientemente se han localizado dos entierros masivos que están arrojando algo de luz sobre este período turbulento de finales del primer milenio. ¿Se trata de las primeras evidencias arqueológicas de la famosa masacre? Si es así, ¿podrían ofrecernos estos restos otra visión diferente de los acontecimientos? Los arqueólogos, aparte de las fuentes históricas, están siguiendo una serie de pistas como los patrones de las heridas, los análisis isotópicos de los dientes, etc. para desvelar lo que fueron sin duda una serie de muertes violentas.

La idea que se tiene de los vikingos es la un grupo de hombres violentos que se dedicaba a asaltar y saquear a otros pueblos usando sus drakkar, o barcos de asalto, y sus míticos cascos de cuernos. No obstante, no se puede generalizar. El término "vikingo" abarca, sobre todo, a aquella gente que se dedicaba a labores tan cotidianas como la agricultura, la ganadería, el comercio o la artesanía. Los investigadores, cada vez más, están sacando a la luz estos aspectos de la cultura escandinava y, por supuesto, la procedencia de estos temidos invasores del medievo.

Los vikingos que atacaron y se instalaron en Inglaterra y Francia, fundamentalmente, eran de procedencia danesa. Por norma general, los noruegos se asentaron en el norte y en el oeste, y los suecos en el este. No había mucho movimiento de gente por los territorios vikingos.

Las incursiones vikingas en Inglaterra comenzaron a finales del siglo VIII d.C. y llevaron a la caída de los reinos del norte de Inglaterra. Por tanto, muchos de los colonos daneses que allí se asentaron eran guerreros a los que se les había otorgado unas tierras como recompensa del éxito obtenido en la batalla. El único territorio anglosajón que había resistido era Wessex, un reino poderoso y rico que controlaba la mayor parte del sur de la isla. Hay constancia, curiosamente, de un tratado amistoso del año 878 en el que se establecía los límites entre Wessex y el área de dominio danés, conocida como el Danelaw.

Los historiadores todavía no se ponen de acuerdo acerca de la naturaleza de las relaciones entre los anglosajones y daneses. Muchos de los nuevos colonos habían sido guerreros en el pasado, pero finalmente se traían a sus familias para vivir de forma pacífica. Una vez asentados, se dedicaban a la agricultura, a la ganadería, al comercio e, incluso, se casaban con nativos anglosajones. La influencia cultural se puede apreciar en el lenguaje, en los topónimos y en los apellidos que, en muchos casos, aún persisten en Inglaterra.

Algunos historiadores sostienen, para terminar, que el número de colonos daneses no era muy elevado y, además, los que había asimilaron muchas de las tradiciones y creencias locales. Pero es probable que hubiera cierta tensión y resentimiento entre los colonos daneses y los anglosajones, que irónicamente también eran descendientes de invasores del continente.

3 comentarios :

Fernando Domínguez dijo...

Muchos piensan erróneamente que la Historia no tiene ya nada que enseñar, estos descubrimientos muestran que lo que conocemos hoy, no es absoluto y que la Historia, siempre puede reescribirse. (FADC)

Anónimo dijo...

Como escribió el poeta Litto Nebbia,"si la historia la escriben los que ganan,quiere decir que hay otra historia,la verdadera historia,quien quiera oir que oiga..."

Laura dijo...

No solo que la historia todavía tiene mucho que contar, sino que con el avance de la ciencia, creo que se inicia una etapa más que interesante que, incluso, puede llegar a cambiar muchas de las cosas que damos por seguras.