viernes, 20 de diciembre de 2013

Encuentran casualmente un casco de guerra de los Tlingit en el Museo de la Ciencia de Springfield.

 En la imagen, un casco de guerra de los Tlingit del Museo de la Ciencia de Springfield. 
Se ha encontrado, de forma casual, un casco de guerra de la tribu amerindia de los Tlingit en el Museo de la Ciencia de Springfield. Ocurrió mientras se hacía una selección, entre más de doscientas mil piezas, para una exposición titulada "Pueblo de la costa del noroeste", dirigida por el antropólogo Ellen Savulis. Llevaba más de 100 cien años oculto en un estante del almacén. El director del museo, David Stier, lo ha descrito como “el descubrimiento de toda una vida”.

Los cascos de guerra de los Tlingit están fabricados en madera, con forma de ave y decorados con pinturas y con tiras de cuero. Los diferentes estudios etnográficos sobre los Tlingit indican que, estos cascos, se colocaban sobre un gorro de piel para hacerlos más cómodos y se ataban con tiras de cuero bajo la barbilla de los guerreros.

Los cascos o morriones eran, junto a las colleras, unos elementos imprescindibles de la indumentaria de guerra de la cultura de los Tlingit. Los usaban en los enfrentamientos que se producían entre los diferentes clanes por motivos como, entre otros, los intereses territoriales o la captura de esclavos. Normalmente estas piezas, como se observa en la imagen, llevan representados motivos antropomorfos o zoomorfos. Se trata de algunos tipos de animales protectores de su linaje. La guerra, generalmente, tenía un sentido ritual para este pueblo y los enfrentamientos se iniciaban frecuentemente durante la noche. Los guerreros, curiosamente, creían adquirir la fuerza y los atributos de los animales que llevaban representados en sus indumentarias.