domingo, 8 de diciembre de 2013

Hallado en Uncastillo el texto más largo de todo al-Ándalus escrito en un hueso animal

La pieza, de 25 por 14 centímetros de longitud, problablemente fue empleada para la enseñanza de la escritura.

Imagen del hueso con una sura del Corán que se ha encontrado en el yacimiento de El Pueyo de los Bañales, en Uncastillo.
En el yacimiento de Los Bañales, en Uncastillo (Zaragoza) ha aparecido un texto en árabe pintado sobre una escápula (omóplato) de vaca y fechado, según las primeras investigaciones, a finales del siglo VIII o principios del IX. De confirmarse el uso didáctico de esta pieza habrá que pensar que en el siglo VIII la población era lo suficientemente importante como para tener una escuela.

Un hallazgo casual, probablemente favorecido por las lluvias de las últimas semanas, está ‘revolucionando’ a los especialistas en al-Ándalus.El hallazgo tiene gran importancia, toda vez que hasta ahora solo se conocían en España 29 huesos con textos en árabe, y éste no solo es el más largo de los que se conocen, sino que también es el único pintado: el resto fueron grabados con un cincel en el hueso. La pieza encontrada en Uncastillo puede ser además la clave que explique la función de estas piezas, sobre las que han circulado dos teorías enfrentadas, y que finalmente parece ser que podrían tener fines didácticos. Pero todavía es muy pronto para extraer conclusiones definitivas.

«La pieza la encontró, a simple vista, uno de los colaboradores de la excavación en El Pueyo de los Bañales –relata el director de los trabajos, Ángel A. Jordán–. Fue en una zona que había excavado José Galiay en los años 40, por lo que pensamos que la pieza ha aflorado con las lluvias de los últimos días». Mide 25 por 14 centímetros y está en buen estado de conservación. Presenta un agujero, lo que indica que en su día estuvo colgada, y los salientes del dorso están rebajados, tarea que se realizó para facilitar que se apoyara en una superficie plana.

Dos teorías sobre su uso.
«La primera línea del texto se lee bastante bien: es el inicio de una sura del Corán, lo cual le da un gran valor a esta pieza –subraya Jordán–, porque la mayoría de los textos que se han encontrado hasta ahora escritos sobre hueso son simples alfabetos». El revuelo que ha creado la escápula ha hecho que las noticias se sucedan casi a diario desde que fue encontrado la pasada semana. Ayer mismo, un especialista confirmaba al arqueólogo «que la caligrafía es similar a la de coranes procedentes del ámbito mediterráneo, de un momento muy temprano, de finales del siglo VIII o principios del IX».

Pero la pieza, como sus precedentes, en su mayor parte inscritos también en escápulas, está envuelta todavía en numerosos enigmas. ¿Qué uso tenía?

«Sobre este tipo de piezas existe cierta controversia científica. Hay quien dice que eran amuletos mágicos que se empleaban para proteger las cosechas, porque muchos de ellos se han encontrado cerca de silos. Otros, sin embargo, han defendido que se trataba de una especie de ‘pizarras’ donde se aprendía a escribir». Según esta hipótesis, en una de las caras estaría el alfabeto, grabado sobre el hueso, y la otra se utilizaría para ir escribiendo con tinta. El problema es que los huesos encontrados hasta ahora estaban en muy mal estado, y el texto en tinta, si existió, no se ha conservado. Sí, en cambio, el alfabeto grabado. El hueso de Uncastillo encajaría en esta hipótesis si tuviera el alfabeto inscrito al dorso del texto escrito en tinta. ¿Lo tiene?

¿Reescribir la historia de Los Bañales?
«No podemos asegurarlo. Parece que se aprecian algunos trazos, pero queremos esperar a que la pieza sea restaurada por especialistas antes de pronunciarnos». Virgilio Martínez Enamorado, investigador de la Escuela de Estudios Árabes de Granada, y el cordobés Rafael Carmona han iniciado ya el estudio del texto.

Si se confirma finalmente que este tipo de piezas tenían un uso didáctico, ello ofrecería nuevos perfiles para la historia de Los Bañales. «Sabíamos que el enclave estuvo poblado en época ibérica y romana, pero hasta ahora se pensaba que hacia el siglo IV era ya un bosque de ruinas –asegura Jordán–. Si se confirma el uso de esta pieza habrá que pensar que en el siglo VIII la población era lo suficientemente importante como para tener una escuela. Algo ya vislumbrábamos: excavamos una despensa árabe y nos encontramos 13 tinajas enteras en ella, lo que prueba la importancia de la vivienda, y del poblamiento en general».

Sin ayuda económica.
Ángel A. Jordán dirige las excavaciones en El Pueyo de los Bañales, unos trabajos que se realizan los domingos sin ningún tipo de ayuda económica (con alumnos voluntarios de Tudela, Gallur, Tarrasa, Madrid...) en dos fases: abril-mayo y septiembre-octubre.

El equipo limpió primero el área excavada por Galiay, y el año pasado emprendió el trabajo en el resto. Ahí es donde apareció la despensa del siglo VIII, lo que les permite concluir: «Tenemos una ciudad con mil años de historia».