jueves, 5 de diciembre de 2013

Se halla una antigua tumba multicámara de nobles Chimú en Perú.

Los arqueólogos han encontrado una antigua tumba Chimú en Perú, en el distrito de Samanco, en el departamento de Áncash. Según las primeras investigaciones, se piensa que es posible que fuera un lugar de sacrificios humanos en tiempos prehispánicos.

En la imagen se precian las cincuenta vasijas de cerámica, que contenían alimentos y bebidas rituales para el difunto; restos de llamas, que servirían como bestias de carga en el Más Allá; y gruesos pilares de madera, que sostenían el techo de la tumba.
Este verano los arqueólogos han localizado una tumba multicámara de la cultura Chimú en un yacimiento ubicado en un desierto costero del norte de Perú. En el interior de la tumba se encontraban los restos de varias personas, entre los que se puede diferenciar, en principio, a cuatro músicos nobles y tejedores. Los Chimú eran uno de los pueblos integrantes del extenso Imperio inca, que fueron conquistados por los españoles.

En palabras del arqueólogo Matthew Helmer, "esta es una de las pocas tumbas de Chimú-Inca excavadas hasta hoy" y, añade, el enterramiento "revela detalles interesantes sobre el mundo de la costa andina justo antes del contacto europeo". No obstante, lo interesante del hallazgo es que, en medio de las estructuras funerarias de piedra, los arqueólogos han detectado una tumba de adobe con forma de eje, de unos tres metros de profundidad, cuya datación estaría entre los siglos XV y XVI.

La cámara principal no se ha encontrado virgen, sino que fue saqueada durante el época colonial española, sin embargo las dos cámaras laterales se han mantenido intactas hasta nuestro tiempo. Se ha encontrado, formando parte del ajuar funerario, una serie de elementos típicos de esta cultura, como diferentes botellas de doble cuerpo y silbato. Asimismo, como se observa en la imagen, han aparecido una serie de vasijas que formaban parte de algún tipo de ritual y que pudieron contener comida y bebida para el difunto. También se han localizado restos de llamas, que servirían como bestias de carga en el Más Allá, y gruesos pilares de madera, que pudieron sostener el techo de la tumba.