martes, 24 de diciembre de 2013

Un estudio confirma la capacidad de pensamiento simbólico de los neandertales.

Un equipo internacional demuestra la teoría de que tenían ideas complejas y usaban plumas y colecciones de conchas en entierros.

En la imagen, una recreación del esqueleto encontrado en la cueva de La Chapelle.
Un equipo internacional ha confirmado la teoría de que los neandertales podían formular pensamientos simbólicos complejos, como proceder a entierros, gracias al estudio de unos restos humanos hallados en 1908 en Francia, informa Instituto Catalán de Paleoecologia Humana y Evolución Social (IPHES).

Según la investigación, en la última década se había reforzado la teoría sobre esta capacidad de los neandertales, tal como lo demuestran el uso de plumas, las colecciones de conchas peculiares o los entierros.

Ahora, el trabajo de este equipo internacional ha confirmado esta teoría y por tanto, " nosotros, (Homo sapiens) somos muy similares en lo que a este comportamiento se refiere", según el director del equipo, William Rendu, de la Universidad de Nueva York.

Explica el estudio que el 3 de agosto de 1908, los hermanos Bouyssonie descubrieron un esqueleto casi completo de Neandertal (LCS1) en una fosa cavada en los depósitos del yacimiento Bouffia Bonneval, en La Chapelle-aux-Saints (Francia).

En los cinco años siguientes a este descubrimiento, se hallaron otras nueve supuestas sepulturas, y a día de hoy ya se han registrado cerca de cuarenta casos posibles, algunos de las cuales (Kebara 2 y Shanidar 4/6/8/9) reflejan las prácticas funerarias complejas, señala la nota del IPHES que participó en la investigación.

Desde hace tiempo se contemplaba la hipótesis de la posible existencia de enterramientos y, por lo tanto, la capacidad de pensamiento simbólico en un grupo humano del Pleistoceno superior distinto al de los humanos anatómicamente modernos.

Ello modificó drásticamente el enfoque de algunas investigaciones y los arqueólogos comenzaron a buscar evidencias de entierro neandertal.

El análisis del yacimiento demuestra que el cuerpo fue cubierto rápidamente, para protegerlo de cualquier perturbación post mortem, tales como modificaciones de meteorización o ataques de carnívoros.

Estos dos elementos, combinados con la conexión anatómica en que se conservó el esqueleto, sostienen la hipótesis de que se trataba de una sepultura intencionada.

Rendu ha manifestado: "Una de las cosas más emocionantes para nosotros es que 100 años después del descubrimiento de aquellos restos, hemos sido capaces de encontrar nuevas pruebas debido a los avances metodológicos, que hemos aplicado a los restos encontrados en 1908".

Por ello, señala "la importancia de la protección del sitio y de la conservación de las colecciones arqueológicas, pues este tipo de patrimonio puede proporcionar datos muy importantes en la actualidad.

El equipo lo lidera Rendu, del Center for International Research in the Humanities and Social Science y entre otros colaboradores ha contado con la participación de Carlotta Tavormina, del IPHES (Instituto Catalàn de Paleoecologia Humana y Evolución Social).

La investigación se ha publicado en el PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences), bajo el título de "Evidence supporting an intentional Neandertal burial at La Chapelle-aux-Saints".