jueves, 26 de diciembre de 2013

Un software reconstruirá automáticamente en 3D fragmentos arqueológicos.

"Se trata de compararlos para ver cual da más porcentaje de probabilidad de que case una pieza con otra".
Investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) trabajan en el desarrollo de un software que permitirá reconstruir automáticamente objetos arqueológicos a los que les falte alguna pieza, a partir de técnicas de tres dimensiones (3D).

El proyecto, con una duración de tres años, permitirá en una segunda fase generar esas piezas denominadas faltantes, gracias a su impresión en 3D con polímeros plásticos para reconstruir el hallazgo, un proceso que habitualmente se realiza de forma manual.

El investigador responsable del proyecto, Eduardo Vendrell, ha explicado a Efe que en reconstrucción arqueológica "hay muy poco hecho y casi todo es de investigación" y ha destacado que arqueólogos y restauradores han acogido bien su iniciativa porque "habitualmente es un mundo con procedimientos bastante manuales".

"Un fragmento con cuatro piezas se puede reconstruir manualmente sin mucha dificultad pero cuando hay una pintura mural romana con 23 fragmentos caídos al suelo, la reconstrucción se hace muy complicada", ha advertido Vendrell.

El software permite obtener el modelo geométrico de un objeto al que le falten piezas en 3D y extraer un patrón. Luego, mediante el contraste de otros parecidos y sus correspondencias, se pueden "reconstruir automáticamente aquellos fragmentos no hallados en el yacimiento arqueológico".

"Se trata de compararlos para ver cual da más porcentaje de probabilidad de que case una pieza con otra", ha apostillado Vendrell.

Para ello, previamente, los investigadores están elaborando una gran base de datos con modelos geométricos de los fragmentos originales.

"Hasta ahora hemos conseguido un porcentaje alto de "matching" entre las piezas -lograr que unas casen con otras-", ha comentado el investigador, quien ha incidido en que su equipo trabaja "sobre la tarjeta gráfica, de manera que mejoramos los tiempos de cálculo de los patrones que se utilizan actualmente".

"La gran ventaja que proponemos es aprovechar el propio procesamiento de la tarjeta gráfica y la búsqueda de patrón", ha agregado.

La segunda fase del proyecto pretende conseguir estas piezas que faltan generadas automáticamente mediante impresoras 3D de bajo coste.

"Actualmente, los fragmentos no existentes se modelan con escayola, a mano", ha explicado el investigador, quien ha apuntado que ya han realizado pruebas con impresoras 3D "para generar piezas de algunos restos de la Edad Media y el resultado ha sido muy satisfactorio en cuanto a la precisión de los detalles".

"De este modo, durante todo el proceso, se garantiza la integridad de los fragmentos, puesto que no son manipulados salvo en la etapa de adquisición 3D", ha comentado.

Este software, según ha indicado, puede servir para fondos de museos que estén por mostrar, ya que si poseen piezas importantes pero no se pueden poner exponer al público eso permitiría hacer una exposición virtual y con toda la reconstrucción completa.

Respaldado por el proyecto "Desarrollo de Metodologías de Recomposición Automática de Fragmentos basadas en Técnicas de Adquisición, Análisis y Prototipado 3D", el nuevo software lo desarrollan investigadores del Instituto de Automática e Informática Industrial (ai2) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Vía: Ecodiario