viernes, 10 de enero de 2014

Colegio de Arqueólogos denuncia que Rally Dakar ha destruido geoglifos y Camino del Inca.

"El Rally Dakar es un reguero de destrucción en el norte de chile, calculamos que unos 250 sitios documentados han sido destruidos".
Geoglifo muy deteriorado por el paso de los vehículos del Rally Dakar.
Con más de 700 participantes en sus diversas categorías partió el domingo el Rally Dakar 2014 desde la provincia argentina de Rosario, en su sexta versión en Latinoamérica, una fiesta para muchos, sin embargo, una denuncia realizada por el Colegio de Arqueólogos sobre los graves daños que ha sufrido el patrimonio arqueológico en el norte de Chile nos hace reflexionar acerca de los reales beneficios que esta competencia se lleve a cabo en el país.
Según la vicepresidenta del organismo colegiado, Paola González, desde el punto de vista patrimonial y arqueológico el impacto de este certamen sería significativo, “el Rally Dakar es un reguero de destrucción en el norte de chile, calculamos que unos 250 sitios documentados han sido destruidos, es como si nos destruyeran miles y miles de libros de historia prehispánica e histórica, que son irreconstruibles, porque no son renovables”, detalló la profesional con sentidas palabras, y continuó explicando, “la destrucción de un geoglifo no es como un bosque de canelo que tu lo destruyes y plantas otro en el cerro del lado, acá si un sitio arqueológico se destruye, no vuelves a saber nunca más que pasó, ni continuar con las investigaciones de antiguas sociedades en base a aquellos vestigios”.
Por este motivo desde el 2012 el Colegio de Arqueólogos está solicitando que este evento sea sometido a un Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental, para de este modo generar una línea de base, considerando que los sitios por donde se realiza esta competencia son monumentos nacionales y pertenecen al Estado, y en versiones anteriores han resultado dañados geoglifos y parte del Camino del Inca.
Sin embargo, para el gremio es incomprensible la postura que ha tomado el Estado, en el sentido de no resguardar el patrimonio histórico, además de aportar con recursos para que este evento se lleve a cabo en el país, determinación totalmente opuesta a la que tomó Ecuador, que rechazó tajantemente la solicitud de la empresa Amaury Sport Organisation (ASO) para que la competencia se realizara por ese país, luego de analizar la experiencia y los daños provocados por las caravanas de vehículos en Chile, Bolivia y Perú.