jueves, 30 de enero de 2014

Un algecireño descubre en La Janda un abrigo rupestre muy bien conservado.

Simón Blanco lo halla en Alcalá, en los lindes con la comarca La pintura, que podría ser del Neolítico, representa cuerpos antropomorfos.


Imagen del abrigo rupestre.
El algecireño Simón Blanco en su quehacer diario entre senderos inexplorables y naturales descubrió el lunes, casi por casualidad, un abrigo rupestre en la zona de la Laguna de La Janda, lindando con el Campo de Gibraltar, con unas pinturas antropomorfas que denotan una gran conservación, algo inusual. Según explicó ayer a este diario el hallazgo se produjo cuando recorría los montes públicos de Alcalá de los Gazules, y al empezar a llover buscó resguardo, advirtiendo para su sorpresa las pinturas rupestres en un abrigo prácticamente desplomado, del cual apenas quedaba la pared vertical.

Su gran estado de conservación le hizo valorar el descubrimiento, ya que se trata de unas pinturas que según las primeras estimaciones podrían enclavarse en el Neolítico, alrededor del 5.000 a. C., apoyado en el análisis visual del experto Pedro Cantalejo, experto en patrimonio natural e histórico, al que acudió Blanco para una primera valoración de su hallazgo. Además de reconocerse que por el buen estado de la pigmentación se circunscribe como un descubrimiento de relevancia, máxime por la exposición a las inclemencias meteorológicas. 

La localización del abrigo es una zona escarpada, de no fácil acceso. Las pinturas reflejan a una cuadrilla de hombres de forma esquemática que parecen realizar una especie de danza o ritual, además que es posible que porten una serie de armas y escudos a modo de semicírculos que rodean los cuerpos. A su vez se aprecia un hombre del revés, lo cual podría suponer que se trata de una baile en tono de rito fúnebre o incluso la celebración de una victoria. Además en el abrigo no hay más pinturas, demostrando el interés que había por reflejar la escena concreta. Las figuras podrán tener el tamaño de algo más del palmo de una mano de adulto. 

Simón Blanco, trabajador de una empresa petroquímica del Campo de Gibraltar, destacó que su afición es el senderismo, atravesar la naturaleza, especialmente las zonas semi vírgenes, lo cual le ha permitido hallar junto a Francisco Díaz y Antonio Ruiz más de 70 abrigos rupestres en los últimos años, tanto en la Laguna de La Janda como en el Campo de Gibraltar. No hay semana que no salga al campo a descubrir nuevos senderos y lugares.


Vía: EuropaSur