jueves, 20 de febrero de 2014

Descubren en Israel una ciudadela de la época del rey Herodes.

Fue habitada entre el 516 a.C. y el 70 y abandonada hacia el final de la dinastía de los Asmoneos y el ascenso del rey Herodes en Jerusalén debido a las oportunidades que ofrecieron las grandes construcciones que inició durante su reinado.


Situada a las afueras de Jerusalén, la pequeña ciudadela, habitada entre el año -516 a.C. y el 70 fue descubierta tras un estudio preliminar de arqueólogos israelíes previo a la construcción de un oleoducto en la zona. Con una superficie de unos 2.500 metros cuadrados el asentamiento esta constituido por casas unifamiliares de piedra y estrechas calles.

La época corresponde al denominado periodo del Segundo Templo en alusión a la construcción del nuevo del Templo de Salomón en el explanada del templo en 538 a.C. -actual Ciudad Antigua-  después de que el originario fuera destruido en el Sitio de Jerusalén del 587 a.C. por Nabucodonosor II. El Segundo Templo fue su vez  remodelado en su totalidad por el rey Herodes entre el 20 y el 18 a.C. denominándose con su nombre y de nuevo destruido por el Imperio Romano en el año 70.

Los expertos de la Autoridad de Antigüedades de Israel creen que la ciudad fue abandonada debido a nuevas oportunidades en la ciudad de Jerusalén, un fenómeno conocido para los arqueólogos que ya se habían encontrado con ciudades fantasma de finales del periodo  de la dinastía de los asmoneos (jashmonaím) fruto del ascenso al poder de Herodes el Grande y la grandes construcciones que inició en Jerusalén.

En el yacimiento se han desenterrado recipientes y utensilios de cocina así como instrumentos de basalto y caliza, jarras para cerveza y vino y más de sesenta monedas incluyendo piezas del rey seleúcida Antíoco III y el rey Alejando Janneo de los Asmoneos. Según la responsable de la excavación, Irina Zilberbord, las tareas domésticas se llevaban a cabo en los patios de las casas y se cree que su actividad era vinícola y de cultivo de árboles frutales.