domingo, 16 de febrero de 2014

Hallan conexiones culturales con Europa en una ciudad jordana de cinco mil años de antigüedad.

Tell Abu al-Kharaz, probablemente una ciudad bíblica aunque mencionada con otro nombre, se halla en el Valle del Jordán, cerca de la frontera con Israel y Cisjordania.

Reconstrucción del llamativo edificio del 1100 a. C. (Imagen: Universidad de Gotemburgo)
Una serie de hallazgos arqueológicos hechos en diversas campañas, y culminados con los descubrimientos de la última y más reciente, apoyan la teoría de que grupos de los llamados Pueblos del Mar emigraron a Tell Abu al-Kharaz. Procedían de Europa oriental o del sur, y se asentaron en territorios del Mediterráneo oriental, hasta el Valle del Jordán.

La Universidad de Gotemburgo en Suecia, con la colaboración de otras instituciones, lleva años explorando el pasado lejano de Tell Abu al-Kharaz, que fue fundada alrededor del año 3200 a.C. La primera excavación se llevó a cabo en 1989, y la última ha terminado recientemente, habiendo participado en ella arqueólogos de Suecia, Jordania, Austria, Alemania, Islandia, Polonia y Suiza.

El equipo de Peter M. Fischer ha explorado un asentamiento urbano que floreció tres veces a lo largo de 5.000 años: entre el 3100 y el 2900 a.C. (Edad del Bronce Antigua), entre el 1600 y el 1300 a.C. (Edad del Bronce Tardía), y entre el 1100 y el 700 a.C. (Edad del Hierro). Estos son períodos locales; en otras partes del mundo, esas etapas de la Edad del Bronce y la del Hierro discurrieron en tiempos diferentes; por ejemplo en Suecia transcurrieron mucho más tarde.

Durante las excavaciones, se sacaron a la luz estructuras de piedra notablemente bien conservadas. Los hallazgos incluyen muros defensivos, edificios y miles de objetos completos producidos de forma local o importados del sur o del este de Europa.

Los científicos han realizado varios hallazgos sensacionales en los últimos tres años, especialmente durante la excavación del edificio que data aproximadamente del año 1100 a.C., donde se encontraron recipientes aún llenos de semillas. Hay también hallazgos procedentes del Egipto Medio que fueron exportados a Tell Abu al-Kharaz desde el 3100 a.C. en adelante.

 La exploración del edificio de 60 metros de largo descubierto en 2010 continuó durante la excavación más reciente. Fue construido originalmente en dos niveles, de los cuales el inferior aún permanece en pie, con muros que alcanzan los 2,5 metros de alto después de más de 3.000 años, un impresionante ejemplo de robustez.

Los arqueólogos encontraron evidencias que sugieren que los filisteos que vivieron en el edificio junto a la gente del lugar alrededor del año 1100 a. C. utilizaron en provecho propio una estructura defensiva muy anterior. Esta estructura, ya antigua en el año 1100 a. C., pues databa del año 3000 a. C., fue originalmente una muralla en torno a un sector urbano. Los filisteos construyeron su edificio encima de la muralla. De esta forma, tenían acceso tanto a material de construcción como a una superficie sólida sobre la que construir.

Una de las conclusiones a las que han llegado los arqueólogos tras la última campaña de excavación es que la cultura jordana es claramente una cultura mediterránea, a pesar de que el país no tiene costa en el Mar Mediterráneo. También destaca el hecho de que existieron sociedades bien organizadas en la zona mucho antes incluso de que se construyeran las pirámides egipcias.