domingo, 16 de febrero de 2014

La extinción del Pérmico fue rápida.

La extinción del Pérmico duró solamente 60.000 años. La velocidad de extinción fue 10 veces más rápida de lo que se creía hasta ahora.

Volcanes en el Pérmico. La extinción del Pérmico fue rápida.
Hay temas tan importantes que son recurrentes, pero, de todos modos, nunca lograremos desvelar todos sus misterios. Uno de ellos es la extinción del Pérmico.

Esta extinción fue la más importante de las 5 extinciones masivas, es “la madre de todas las extinciones masivas”. Esta extinción, ocurrida hace 252 millones de años, se llevó por delante al 70% de las especies terrestres y al 96% de las especies marinas. Sin este evento la evolución de la vida sobre la Tierra habría seguido derroteros completamente distintos.

Hay varias teorías que tratan de explicar esta gran extinción, pero la hipótesis de un problema medioambiental que produjo una cascada de eventos parece cobrar cada vez más fuerza. Pensemos en los ecosistemas terrestres como si fueran un avión. El avión vuela si quitamos un tornillo, incluso vuela si quitamos un tornillo tras otro. Pero al quitar un tornillo se somete a más tensión a los tornillos de al lado que dependían de él para hacer su trabajo. Al final, una vez superado un umbral, el avión comienza a perder grandes trozos del ala y del fuselaje y se termina estrellando.
Si lo pensamos bien, esto es precisamente lo que está ocurriendo en la actualidad con los ecosistemas terrestres por culpa de la actividad humana o lo que pasó al final del Pérmico.

Ahora, un equipo del MIT formado por Seth D. Burgess, Samuel Bowring y Shu-zhong Shen ha determinado con precisión el final de esta extinción masiva y ha resultado que el evento de extinción duró solamente 60.000 años (48.000 años arriba o abajo) lo que le hace ser un evento prácticamente instantáneo bajo el punto de vista geológico. La velocidad de extinción en este caso sucedió 10 veces más rápido de lo que se creía.

¿Cómo eliminar al 96% de las especies marinas en unas decenas de miles de años? Indudablemente este ritmo de extinción excepcional requiere de explicaciones excepcionales.

Se ha podido determinar que unos 10.000 años antes de que comenzara la extinción, los océanos experimentaron un pulso de carbono ligero, lo que significaría que hubo una adición masiva de dióxido de carbono en la atmósfera. Esto habría llevado a una acidificación de los mares y a un aumento de la temperatura de 10 grados centígrados o más. Esto mató la mayor parte de la vida marina.

Pero, ¿qué produjo este aumento de dióxido de carbono? Los geólogos y paleontólogos están de acuerdo en que en esa época hubo una concatenación de erupciones volcánicas en lo que hoy es Siberia. Estas erupciones fueron realmente poderosas, ya que expulsaron una cantidad de lava con un volumen total de 5 millones de kilómetros cúbicos. Para determinar si estas erupciones son las que efectivamente dispararon la extinción este grupo del MIT está usando técnicas de datación para establecer una escala de tiempo precisa.

El caso es que lo que produjo la extinción tuvo que actuar muy rápidamente, lo suficientemente rápido como para desestabilizar la biosfera antes de que las plantas y animales se pudieran adaptar evolutivamente.

Bowring viajó en 2006 a la región china de Meishan en donde hay formaciones rocosas de la época. El análisis de estas rocas sedimentarias permitió concentrarse en la sección de roca que delimitaba el final de esta extinción y el comienzo del Triásico. Las técnicas de cronología permitieron establecer una nueva fecha para este final y definir una duración para el evento de extinción de unos 200.000 años.

Pero ahora, usando nuevas técnicas, estos investigadores han podido precisar más todo esto y concluir que la extinción sólo duró 60.000 años. Pulverizaron rocas de la época y separaron los cristales de zircón que contenían. Estos cristales contenían una mezcla de uranio-plomo y midiendo las relaciones isotópicas de estos elementos pudieron establecer la edad de las rocas con precisión.

Este resultado avala que fueron las erupciones volcánicas las que inyectaron gases en la atmósfera que finalmente cambiaron el clima y la química oceánica, lo que produjo un colapso cuasi-instantáneo del ecosistema global.

Estos investigadores planean refinar aún más las medidas para confirmar este modelo.