jueves, 20 de febrero de 2014

La muerte en 3D, en la Necrópolis de Carmona.

En los últimos meses se han descubierto nuevas tumbas que ofrecen valiosa información sobre la vida cotidiana de los romanos y sus enfermedades comunes.

La Necrópolis de Carmona aún reserva sorpresas.
El 24 de mayo de 1885 se inauguró la Necrópolis Romana de Carmona que fue el primer yacimiento de España, y uno de los primeros de Europa, en abrirse al público. En el siglo XXI, sigue aportando información. Así, en los últimos tiempos se han descubierto tres nuevas tumbas en un solar contiguo. «Hemos descubierto tres tumbas afortunadamente selladas cuyo análisis nos ha dado mucha e importante información. No son tumbas majestuosas pero sí espectaculares para el estudio, algo que hace cincuenta años hubiera sido imposible por las técnicas», señala el director del conjunto arqueológico, Ignacio Rodríguez Termiño.

La información sobre el mundo romano que tenemos hoy día, según Rodríguez Termiño, «es muy cinematográfica. Los romanos no eran como Rusell Crowe en “Gladiator”. Ahora sabemos mucho más sobre sus enfermedades a través del análisis de los huesos hallados con las técnicas del siglo XXI». En la época romana se creía que las enfermedades se transmitían por la vista, «de ahí el llamado mal de ojo. Desconocían términos como higiene o infección y, por ejemplo, la falta de higiene bucal les originaba dolores de muelas, algo que era constante en esa época. Hemos encontrado restos con hasta diez abcesos, y eso debía generar un malestar tremendo. Algo común».

Pero en la Necrópolis hay otra forma de encararse con la muerte: enseñarla. «Nos planteamos, ¿cómo se explica la muerte? Se ve una tumba, pero aquello es un hueco y nada más, así que hemos creado una zona en la que con gafas de 3D se puede ver el interior de la tumba tal y cómo era en la antigüedad. Así, de alguna manera, eliminamos ese problema de comprensión. Hemos estado dándole vueltas a cómo, en un lugar como éste, la gente cuando lo visite tenga los niveles de satisfacción de acuerdo con las expectativas. Queremos que se sorprendan y mostrar un discurso para que vean cómo era Roma de verdad».

La Necrópolis tiene unos 35.000 visitantes anualmente, aunque ahora la dirección está volcada en actividades también a través de las redes sociales: «Queremos interactuar con nuestros visitantes. Nos gustaría conocer sus opiniones, sus vivencias; eso también es la Necrópolis», afirma su director.

Vía: ABC