jueves, 6 de febrero de 2014

Ocho años rescatando tecnología paleolítica en el sur lucense.

En los yacimientos de la zona se han descubierto numerosos artefactos de muchas épocas desde el 2006.

Objetos únicos. Estas piezas halladas en Valverde pueden ser las primeras
muestras gallegas de la cultura solutrense. 
USC
En la primavera del 2006 comenzó a desarrollarse en el sur lucense el proyecto arqueológico «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», coordinador por la Universidade de Santiago, que fue precedido por el hallazgo de varios cientos de artefactos líticos por el aficionado monfortino José Antonio Peña. En las sucesivas campañas de investigación realizada desde entonces se recuperaron miles de piezas arqueológicas de todos los grandes periodos culturales del Paleolítico que siguen siendo objeto de análisis de laboratorio. Para este año están previstas nuevas publicaciones que seguirán divulgando los resultados de estos estudios.

Las imágenes que acompañan estas líneas muestran algunos de los hallazgos más notables de tecnología paleolítica efectuados en los últimos años en este territorio. Estos objetos pertenecen a etapas cronológicas muy diferentes, separadas entre sí por decenas o cientos de miles de años. Entre los más antiguos están algunos de los numerosos utensilios líticos del Paleolítico Inferior descubiertos en la depresión de Monforte. Su antigüedad no se conoce con exactitud, ya que prácticamente todos los artefactos aparecieron en la superficie del terreno y por ello no se pudieron realizar dataciones radiométricas, pero los investigadores consideran que muchos de ellos pueden tener entre 200.000 y 300.000 años, y en algunos casos podrían ser de periodos aún más antiguos.

Otros periodos.

En el extremo opuesto están las numerosas muestras del Paleolítico Superior -etapa que se desarrolló entre hace 30.000 y 10.000 años- descubiertas en diferentes yacimientos de la zona. Uno de los depósitos más notables de este periodo apareció en el monte de Valverde, en Monforte, donde se hallaron muchos utensilios de sofisticada factura y pequeño tamaño y de que contrastan con las industrias más toscas y pesadas del Paleolítico Inferior. Entre ellas figuran dos piezas que podrían ser las primeras muestras conocidas en Galicia de la cultura solutrense. Entre estos periodos se sitúa un gran número de artefactos del Paleolítico Medio -la época del hombre de Neandertal- hallados principalmente en el yacimiento de Cova Eirós, en Triacastela.

Además de los utensilios de piedra, durante estos años también se descubrieron industrias fabricadas con otros materiales. Entre ellos figuran los objetos de adorno más antiguos conocidos en Galicia: un colgante hecho con un diente de zorro hallado en Cova Eirós -26.000 años, cultura gravetiense- y un collar de conchas marinas -17.000 años, cultura magdaleniense- encontrado en la cueva de Valdavara, en Becerreá. Otros hallazgos valiosos fueron los de un hueso tallado con signos que podrían conformar un calendario lunar -hallado en Valdavara, 17.000 años- y la aguja de coser más antigua de Galicia, descubierta en Cova Eirós, de unos 12.000 años.