lunes, 24 de febrero de 2014

Pugna entre Inglaterra y Grecia por los mármoles del Partenón.

Grecia intensifica la presión para que el Museo Británico devuelva los frisos del templo expoliados hace 200 años.
Pugna entre Inglaterra y Grecia por los mármoles del Partenón.
El Partenón es el símbolo de la Grecia clásica. Construido en el siglo V a. C. como templo para la diosa Atenea representa el apogeo de la civilización que originó lo que hoy se conoce como occidente. No es de extrañar que sea el monumento más visitado del país heleno. Sin embargo, para contemplar gran parte de las esculturas y frisos del mítico complejo es necesario pasear por las salas del Museo Británico, donde se exponen la mayoría de estas piezas. El Gobierno griego reclama desde hace años la devolución de los mármoles del Partenón y mantiene una pugna con las autoridades británicos por ello. Una polémica que ahora se ha reavivado de la mano de George Clooney.
El actor estadounidense, de gira por Europa para promocionar ‘Monument’s Man’, película que trata sobre la recuperación de obras de arte expoliadas por los nazis, fue preguntado por un periodista heleno sobre la devolución a Grecia de los restos del Partenón conservados en el museo londinense. Clooney respondió con un escueto “probablemente sería lo correcto”. Sin embargo, la afirmación ha levantado entusiasmo o estupor en cada uno de los países involucrados. Mientras en Grecia el ministro de Cultura le ha invitado a pasar unas vacaciones en el país, el alcalde de Londres no ha dudado en ironizar con “los mármoles de Clooney”.
Más allá de estas declaraciones, lo cierto es que cada vez hay una mayor presión internacional para que esos importantes elementos decorativos del Partenón vuelvan a lucir en el templo. Pero, ¿cómo llegaron esos mármoles a Londres? En 1801 el embajador británico en el Imperio Otomano, Thomas Bruce Elgin, se dedicó a extraer gran parte de los frisos y de las estatuas del Partenón. Por aquel entonces el templo todavía conservaba la mitad de los elementos ornamentales y decorativos originales. Elgin vendió las piezas al Museo Británico, donde se exhiben permanentemente desde 1816. Entre los elementos expoliados se encuentran algunas de las tallas más importantes, como la representación de la procesión de las Panateneas.
Piezas recuperadas.
En los últimos años las autoridades griegas han intensificado las gestiones para recuperar todas las partes del Partenón distribuidas por el mundo. Así, en septiembre de 2006 , la Universidad alemana de Heidelberg entregó a Grecia un fragmento de mármol del templo. En concreto era un relieve tallado del pie de un varón, de 10 centímetros de largo, procedente del friso norte del monumento. Unos meses después, una jubilada sueca hizo lo propio con un trozo de mármol que su bisabuelo se había llevado del complejo.
Sin embargo, el Museo Británico se resiste a restituir estas piezas de su colección. Una decisión que debe contar con el visto bueno tanto del patronato como del Parlamento. Alegan que los sistemas de conservación de las salas del museo garantizan que los mármoles se mantengan en perfecto estado y no se deterioren. Paradójicamente, la población británica no vería con malos ojos la devolución de dichos frisos para que fuesen colocados de nuevo en el templo, según algunas encuestas.
En cualquier caso, según las autoridades helenas, el Museo Británico no sería el único lugar que conserva piezas del Partenón, aunque sí contiene la colección más cuantiosa. En total hay ocho instituciones europeas con restos del Partenón, entre las que se encuentran el Museo del Louvre y del Vaticano.
Vía: Diario Vasco