miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Qué hacen en Jerusalén veinte manuscritos sobre el monasterio de Villafrechós?

Dos investigadores americanos catalogan los documentos, de la Biblioteca Nacional de Israel.

¿Qué hacen en Jerusalén veinte manuscritos sobre el monasterio de Villafrechós?
El monasterio de Santa Clara de Villafrechós, fechado en el siglo XV, protagonizará el próximo mes de octubre en Jerusalén una de las ponencias de un congreso que expondrá unos 300 manuscritos occidentales hallados recientemente en la Biblioteca Nacional de Israel, de los cuales, una veintena tratan directamente sobre este cenobio.

El investigador y escritor norteamericano Chet Van Duzer se puso en contacto hace unos días con el Ayuntamiento terracampino para solicitar una serie de datos sobre este convento, después del reciente hallazgo en la citada biblioteca de Israel de unos veinte documentos prácticamente desconocidos y sin estudiar que hablan sobre Villafrechós y, más concretamente, sobre el Real Monasterio de Santa Clara, hoy en día morado por cinco hermanas.

Según explica el investigador, tanto él, como su compañero Ilya Dines, medievalista, se encuentran actualmente realizando un catálogo de esta colección de manuscristos con una descripción de cada uno de ellos: la temática, la fecha, el lugar donde fue escrito, las personas mencionadas y los detalles paleográficos y codicológicos. Se trata de documentos legales, privilegios, fechados en los siglos XV y XVI, que podrían ser de los pocos supervivientes de la época que hablaran sobre este cenobio. «Uno está fechado en Ávila, el 16 de diciembre de 1455, y es una confirmación por parte del rey Enrique IV de Castilla de un privilegio de 7.000 maravedíes que el Convento de Santa Clara había heredado de doña Mencía de Avellaneda, religiosa del Convento. En otro documento, fechado el 23 de diciembre de 1455, también en Ávila, el mismo rey confirma un privilegio anual de 2.600 maravedís dado al convento por don Diego Gómez de Sandoval, señor de la villa de Villafrechós», explica el investigador Chet Van Duzer.

Al parecer, los manuscritos llegaron a la Biblioteca Nacional de Israel hace unos cuarenta años como regalos de coleccionistas, aunque, según explica Van Duzer, se desconocen más datos sobre su procedencia. Desde entonces, están sin estudiar y sin catalogar, junto con otros cerca de 300 documentos occidentales, entre los que se encuentran también otros veinte manuscritos más que tratan de la localidad turolense de Alcañiz. Una vez concluida la catalogación, Ilya Dinez tiene intención de presentar los datos en Jerusalén en un congreso que se celebrará en octubre en la Biblioteca Nacional de Israel.

«Se trata de un hallazgo importante, será una puesta en valor del pueblo, porque siempre hemos estado buscando documentos del monasterio y del pueblo en general y ahora han aparecido sin buscarlos», comenta el alcalde, Miguel Ángel Gómez.