jueves, 20 de marzo de 2014

España entra en la base de datos arqueológica Fasti Online.

España entra en la base de datos arqueológica Fasti Online.
El proyecto Fasti Online es una gran base de datos de excavaciones arqueológicas realizadas a partir del año 2000 a la que ya se han sumado las aportaciones de 14 países. Gracias al trabajo del departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la Universidad de Salamanca, España acaba de incorporarse a esta iniciativa que pone a disposición de los especialistas una amplia información.

La profesora Cruces Blázquez, profesora titular de Arqueología de la Universidad de Salamanca, y un reducido grupo de colaboradores han hecho posiblee que España ya aparezca en el mapa de Fasti Online, una iniciativa de la Asociación Internacional de Arqueología Clásica, que tiene su sede en Roma, aunque este gran proyecto internacional está coordinado por la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos).

Las nuevas tecnologías han irrumpido en el estudio de lo más antiguo porque el papel ya no es suficiente. “El volumen de los trabajos ha aumentado, los gastos se han encarecido y la tecnología ofrecen muchas más posibilidades, así que una empresa inglesa se encarga de confeccionar esta base de datos en la que se introduce la información que proporcionan distintos responsables en lo que fueron las provincias del Imperio Romano”, explica Cruces Blázquez a DiCYT.

Sin embargo, la documentación de Fasti Online no se limita a la época clásica, sino que incluye labores arqueológicas de todo tipo y de cualquier época, desde la Prehistoria a la llamada arqueología industrial, que estudia la Revolución Industrial.

El acceso a la información está directamente relacionado con la geolocalización de cada una de las excavaciones arqueológicas que recoge el proyecto. La base de datos está vinculada a un SIG (Sistema de Información Geográfica) y esto permite localizar los yacimientos.

Google Earth.

“Nosotros proporcionamos las coordenadas a partir de Google Earth y el propio sistema las cartografía. De hecho, el sistema de entrada a la base de datos se realiza a partir de los puntos situados en el mapa”, señala.

Incluso en esta época, “la mayor parte de los trabajos de investigación no están en la red” y a la hora de encontrar información en bases de datos y bibliotecas pequeñas divergencias como un simple guión o una letra impiden a veces encontrar al autor o el trabajo que se busca, por eso, este proyecto apuesta por organizar toda la información por yacimientos.

Una de las riquezas de la inciativa es que los especialistas multiplican sus opciones de búsqueda en función de sus intereses, al poder localizar excavaciones a través de etiquetas como “campamentos militares”, “asentamientos paleolíticos” o “ciudades medievales fortificadas”.

Los datos a los que tienen acceso se van actualizando periódicamente, incluyendo bibliografía o vínculos con otras informaciones de internet. En el caso de España, la información es bilingüe, en castellano e inglés, tarea en la cual colabora la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca.

Recopilar datos valiosos.

Otra gran contribución de este proyecto es que aglutina información valiosa para los arqueólogos que puede ser difícil de encontrar en otras fuentes, ya que los propios investigadores son demasiado rigurosos a la hora de compartir los datos que tienen. Por el contrario, en Fasti Online cabe un simple análisis de pigmentos de época prehistórica o una prospección en un área amplia y con pocos resultados.

“Nosotros mismos cuestionamos su valor, pero en realidad tiene mucho sentido la posibilidad de introducir esa información para que cada especialista rastree sus intereses”, afirma la investigadora, ya que estos indicios pueden ser de utilidad para otros trabajos a la hora de definir áreas geográficas, periodos de ocupación, etc. El objetivo es aunar documentación dispersa”.

Cruces Blázquez reconoce su sorpresa ante el hecho de que ningún grupo de investigación arqueológica en España haya asumido antes esta labor a pesar de que se trata de un proyecto muy conocido y con una amplia trayectoria.

Por eso, su equipo asume la información que les llega desde todos los puntos de España. Por el momento, predomina la correspondiente a la Vía de la Plata, ya que es el ámbito de trabajo de la profesora y sus contactos, y especialmente de Castilla y León, donde se han realizado trabajos arqueológicos “notables” en los últimos años, según la profesora, pero próximamente aparecerán también yacimientos de Galicia, Andalucía o la Comunidad Valencia, que ya han enviado sus aportaciones.

Italia, a la cabeza.

En el conjunto de Europa, destaca la gran cantidad de datos que aporta Italia, donde el proyecto se conoce a fondo y se ha transformado en una herramienta para conseguir personal que trabaje en las excavaciones. “Cuando hay una campaña, se puede hacer una llamada para que profesionales o estudiantes de cualquier parte del mundo se puedan incorporar a los trabajos y, de hecho, en Italia lo primero que preguntan en una excavación es si está registrada en Fasti”, señala la profesora de la Universidad de Salamanca.

Además participan muchos otros países europeos, sobre todo del Este: Serbia, Bulgaria, Rumanía, Macedonia, Malta, Croacia, Albania, Eslovenia, Kosovo, Montenegro, Ucrania; y también Marruecos.

Vía: SINC