sábado, 1 de marzo de 2014

La exposición “Mediterráneo” viaja a los orígenes de la democracia en Grecia.

La exposición “Mediterráneo. Del mito a la razón” propone desde hoy en CaixaFórum, a través de 165 piezas grecolatinas, un viaje a los orígenes de la democracia en el siglo VI a.C. y a su plasmación en el ágora.

Vista de Hércules con la piel de león y la clava. EFE /Toni Albir
La exposición “Mediterráneo. Del mito a la razón” propone desde hoy en CaixaFórum, a través de 165 piezas grecolatinas, un viaje a los orígenes de la democracia en el siglo VI a.C. y a su plasmación en el ágora.

El comisario de la exposición, Pedro Azara, ha subrayado en la presentación que “del Próximo Oriente a Egipto y de allí a Grecia y más tarde a Roma, el Mediterráneo fue la vía de comunicación de creencias, ideas, conocimientos y formas culturales cuya influencia se extiende hasta nuestros días”.

El argumento central de la muestra es “la creación del espíritu europeo” ya hace más de 2.500 años y a través de esculturas, relieves, cerámicas, frescos, mosaicos y joyas evoca la evolución del pensamiento entre los siglos VI a.C. y el IV d.C.

Las obras muestran, a decir de Azara, la evolución desde un Mediterráneo explicado a través de los viajes míticos de Ulises, Jasón y Heracles, hasta la ordenación del espacio humano, propio de las ciudades coloniales griegas, y una concepción del hombre, dotado de alma, que asume las virtudes y vicisitudes de los antiguos héroes que sobreviven en nuestro imaginario.

La exposición, que se exhibirá hasta el 15 de junio antes de recalar en CaixaFórum Madrid, comienza relatando los viajes que dieron lugar a los mitos fundadores.

Aquí se pueden contemplar una escultura de “Ulises ofreciendo una copa de vino a Polifemo”, una cabeza de Heracles procedente del Templo de Diana en Roma, una urna cineraria etrusca de Ulises y Polifemo o un fragmento de sarcófago con Jasón y Medea apoderándose del vellocino de oro.

A continuación, “Mediterráneo” rescata tres aportaciones que surgieron entre el Próximo Oriente antiguo, Grecia y Roma, cambiando la forma de relacionarse con el mundo.

“Surge una nueva concepción filosófica que sitúa a los hombres en el epicentro y no a los dioses; las ciudades comienzan a organizarse alrededor de un espacio central para el diálogo e intercambio de ideas y mercancías o ágora, del que surge el innovador sistema político de la democracia; y también nace una nueva concepción de la persona que sustituye la fuerza del guerrero por la fuerza interior del filósofo”, ha dicho Azara.

Una esfinge etrusca que apresa a un guerrero, una rara cabeza de la musa Polimnia que aparece con una bella coleta, bustos de Homero y Platón, el conocido mosaico “La Academia de Platón” procedente de Pompeya o un conjunto de diminutas terracotas que son caricaturas de los excluidos del ágora son otras de las piezas exhibidas en el recorrido.

Lejos de un orden cronológico, las 165 obras de la muestra, procedentes de 32 museos europeos, han sido organizadas mediante un juego de asociaciones.

La exposición se completa con una reconstrucción virtual en gran formato del ágora de la Atenas democrática, realizada mediante animación por ordenador, obra de los arquitectos Eric Rusiñol y Marc Marín en la que, sobre el actual yacimiento arqueológico, escaneado mediante fotogrametría, se ha superpuesto la reconstrucción virtual de los edificios y monumentos existentes en los siglos V-IV a.C.
En esta reconstrucción se distinguen el monumento a los héroes epónimos, el Pórtico Real, la Casa de la Moneda o el templo de Hefesto.

A modo de epílogo la exposición concluye con episodios como los trabajos de Hércules o el castigo que Poseidón infligió a Ulises por haber derribado los muros de Troya y haber herido a su hijo Polifemo, escenas que comenzaron a ser leídas como “los desafíos a los que el alma humana se veía sometida en vida”, subraya el comisario.

A finales de la Antigüedad “el mito dejó de narrar aventuras extraordinarias de seres sobrenaturales para hablar de la vida interior y acercarse a las vivencias de cualquier ser humano”.