viernes, 25 de abril de 2014

La historia del puerto de Maó en ánforas.

El equipo arqueológico del dragado muestra las vasijas extraídas del fondo del mar.


anforas-MaóLos trabajos de seguimiento arqueológico del dragado siguen dando sus resultados. La variedad de las piezas recuperadas es una muestra de la importancia de Maó como enclave marítimo y comercial a lo largo de la historia.

El comercio romano regó las costas e islas del Mediterráneo durante la antigüedad, por ello no es de extrañar que las Islas Baleares y, dentro de ellas, Menorca, jugaran un papel estratégico importante. La conquista romana de Menorca data de 123 a.C. por el cónsul Q. Caecilius Matellus en nombre de la república romana según las fuentes escritas antiguas. Uno de los principales motivos fue a causa de los recurrentes ataque piráticos sufridos por las embarcaciones que frecuentaban las rutas comerciales del Mediterráneo Occidental, conectado, desde la Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.), Hispania con Roma. A este motivo se suma la importancia estratégica de las Islas Baleares en un contexto comercial pujante y al alza, dentro de la configuración del Mare Nostrum.

anforas-Maó2Las ánforas encontradas pertenecen a varios periodos y van desde algunas piezas del siglo IV aC de origen cartaginés hasta piezas ya de la época de los vándalos, uno de los pueblos bárbaros que invadieron la Península Ibérica tras la caída de Roma.

El puerto de Maó también vivió en el periodo romano grandes cambios en  su faceta comercial. Se pasó del trueque al uso de monedas de forma generalizada. También se cambió el tipo de negocio. Primero se compraban productos a la metrópoli para luego exportarlo a la gran urbe debido a que las tierras conquistadas eran ricas en productos propios.

Las ánforas encontradas también permiten conocer con qué puertos operaba Maó en aquella época y qué tipo de productos viajaban de una población a otra.