viernes, 11 de abril de 2014

Las catas arqueológicas sacan a la luz los segundos baños árabes de Elche.

La construcción islámica, que data del siglo XI, fue reconvertida cuatro siglos después en un matadero.

Los arqueólogos trabajando en las catas del Mercado,
que han permitido sacar a la luz los segundos baños árabes de la ciudad.
Un mes después del hallazgo de un refugio de la Guerra Civil en la Plaça de la Fruita, las catas arqueológicas sacan a la luz otro elemento patrimonial que el Ayuntamiento quiere conservar a toda costa: los segundos baños árabes de la ciudad. Una construcción de la época islámica que data del S. XI y que cuatro siglos después fue reconvertida en un matadero mediante el que las instituciones de la época cobraban tributos.
Los baños árabes han sido descubiertos gracias a las distintas canalizaciones que comunican las salas del edificio islámico. Asimismo, un elemento importante ha sido el hallazgo de un 'caldearium' en uno de los habitáculos del recinto. Se trata de un elemento que se utilizaba para calentar espacios concretos de las instalaciones.
Además, de los restos encontrados se desprende que estaba divido en tres zonas: una entrada principal con vestuarios incluidos, una zona de agua fría y otra de baños calientes en la parte norte de la edificación. También existe una zona en la que posiblemente se encontrasen instaladas letrinas.
Fue en el S.XV cuando una parte del edificio fue reconvertida en matadero y la otra fue adquirida por un particular para seguir teniendo la misma función que había desempeñado durante los cuatro siglos anteriores. Así se refleja en los archivos municipales, según explicó ayer Alonso, quien además aseguró que «posiblemente sean los baños que acogían a la gente de la Vega Baja que acudía a la ciudad en aquella época al estar en la Puerta de Guardamar de la antigua muralla».
Se trata de restos arqueológicos que «deben conciliar con el proyecto del nuevo Mercado Central», aseguró la alcaldesa, Mercedes Alonso. Además, según la regidora, «en el pliego de condiciones especificamos que, de encontrarse algo en las catas, la empresa adjudicataria debería incluir una serie de mejoras para poner en valor cualquier tipo de hallazgo».
Los baños árabes y el refugio de la Guerra Civil encontrado hace un mes y medio son dos elementos que, según la alcaldesa, «tenemos que poner en valor y serán activos turísticos claves para atraer más gente a la ciudad y revitalizar el centro».
Para la adecuación y la recuperación de los restos encontrados, Alonso anunció que el Ayuntamiento ya está trabajando en la redacción de un anteproyecto para conseguir fondos estatales.
Protección.
Los restos de los baños árabes se encuentran expuestos a elementos como la lluvia y el viento. Es por esto que la alcaldesa anunció que «se está trabajando para proteger el entorno y hacerlo visible al público». Para ello cambiarán el vallado opaco actual por uno trasparente y estudiarán instalar una pasarela sobre las catas arqueológicas para que ciudadanos y visitantes puedan observar los hallazgos y los trabajos que los arqueólogos allí realizan.
Por otro lado, la alcaldesa aseguró que «todavía hay que esperar al resultado final de las catas y al posterior informe de la Dirección General de Patrimonio para saber si el proyecto es del todo viable». Se trata de un punto de inflexión que, además de determinar el nivel de protección de los elementos encontrados en el subsuelo, podría alargar el proceso si los técnicos y arqueólogos de la Generalitat deciden expandir las catas arqueológicas a otras zonas del entorno.
Asimismo, Alonso llamó posteriormente a algunos placeros para explicarles in situ lo que minutos antes había contado a la prensa sobre los nuevos hallazgos. Un acto que sirvió para tranquilizar los ánimos unos comerciantes que dependen del resultado de unas catas arqueológicas que finalizarán dentro de un mes y medio.