jueves, 8 de mayo de 2014

En busca del cuartel romano del general Sertorio en Benidorm.

Se promueve la segunda campaña de excavaciones en el Tossal de La Cala.
El Ayuntamiento y la Universidad de Alicante promueven una segunda campaña de excavaciones en el Tossal de La Cala, que tiene como objetivo conocer la distribución del fortín construido por el general Sertorio.
Varias estancias o contubernios para el descanso de las tropas, un archivo para guardar la información que se iba obteniendo del enemigo, un hospital para curar heridos y una herrería donde construir armas en plena batalla contra el Senado. Así podría estar distribuido el acuartelamiento romano que un día, hace más de dos mil años, mandó construir el general romano Sertorio sobre el Tossal de La Cala de Benidorm, como parte de una red defensiva de fortificaciones distribuidas por toda la costa de la provincia para protegerse de las tropas de Pompeyo.
Para confirmar la existencia y distribución de estas estancias, el Ayuntamiento de Benidorm y un equipo de arqueólogos de la Universidad de Alicante pretenden a cabo este verano una segunda campaña de excavaciones en el Tossal, con el fin de dar continuidad a uno de los hallazgos más importantes de cuantos se han descubierto en la zona: la existencia de una muralla romana, construida en torno al año 77, y cuyos restos pertenecen a un «castellum» o fortín de las tropas de Sertorio.
Feliciana Sala, miembro del Proyecto Sertorio y directora de las excavaciones de 2013 financiadas por el Ministerio de Economía y Competitividad, explicó ayer que «muchos pueblos pueden decir que tienen restos íberos, pero hay pocos en los que hubiera un fortín republicano de la época romana. Y uno de ellos es Benidorm». La profesora de la UA, que junto a la edil de Patrimonio Histórico, Eva Mayor, presentó ayer la conferencia que pronunciará el viernes sobre los hallazgos de las excavaciones del pasado año, recordó el importante paso que aquellos trabajos han supuesto para estas investigaciones.
Porque al margen de la muralla, que con las indicaciones de las excavaciones realizadas por el Padre Belda en los 40 del pasado siglo fue localizada al segundo día de la campaña, también se conoció que la arquitectura existente no corresponde a casas íberas –como se creyó hasta entonces–, sino a una arquitectura muy pautada, que sigue los patrones constructivos de una construcción militar». El siguiente objetivo será contrastar la existencia de este acuartelamiento y conocer la función de cada estancia.