viernes, 16 de mayo de 2014

España, con los mismos problemas económicos y sociales que en Siglo de Oro, según Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

El presidente del jurado del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2014, el jurista y ex ministro de Educación Aurelio Menéndez (c), dio a conocer hoy en Oviedo el fallo del galardón que ha correspondido al historiador e hispanista francés Joseph Pérez, especializado en la historia de España de los siglos XVI y XVII.
EFE/ Iván Martínez

El historiador e hispanista francés Joseph Pérez cree que la España actual afronta los mismos problemas esenciales que en los siglos XVI y XVII, en los que está especializado y por cuyos estudios ha sido distinguido hoy con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2014.

“En realidad, los problemas fundamentales de la humanidad casi siempre son los mismos. El gran problema de la España imperial fue la deuda pública y la privada, y ahora estamos en lo mismo. Otro gran problema del XVI fue el de los parados, aunque entonces se hablaba de mendigos”, ha afirmado en una entrevista telefónica con EFE, en la que mostró su “satisfacción” por su distinción.

Esos problemas esenciales, según ha destacado, “son muy pocos, y casi siempre no dejan de surgir en cada periodo histórico”.

“Si uno estudiara mejor la historia de aquella época tal vez se explicaría lo que está sucediendo. Uno se imagina que porque ocurrió hace un par de siglos el mundo no ha cambiado mucho. Ha habido cambios, y fundamentales, pero en lo esencial, muchas cosas son las mismas”, ha agregado el hispanista.

Ese mismo paralelismo puede aplicarse también a cuestiones como la inmigración, ha asegurado el autor de “Historia de una tragedia: la expulsión de los judíos de España”.

Hijo de exiliados españoles.

Pérez, uno de los grandes especialistas de la monarquía, la sociedad y la cultura en la Edad Moderna en España, ha asegurado que su investigación se centró en ese país porque, como hijo de exiliados españoles, vio “natural” interesarse por la patria de sus padres.

“He nacido y he sido educado en Francia. Me siento francés, pero con raíces españolas muy fuertes, y en parte esto me marcó a la hora de elegir tema de investigación”, ha manifestado en castellano el experto, que ha centrado buena parte de sus trabajos en el estudio del nacimiento y la formación del Estado español moderno.

Cuando inició su formación, en los años cincuenta, “los hispanistas franceses se interesaban sobre todo por el Siglo de Oro”, lo que contribuyó a que su investigación, que ha derivado en libros como “Carlos V, soberano de dos mundos”, se decantara también por esa época.

Nacido en 1931 en Laroque d’Olmes (Ariége, sur de Francia), inició su carrera docente en 1956 en la Universidad de Burdeos III, y estuvo vinculado a esa institución, de la que llegó a ser rector, en toda su trayectoria.

Y sus vínculos con España se materializaron también en su etapa como director de la Casa de Velázquez de Madrid, institución dependiente del Ministerio de Enseñanza Superior e Investigación de Francia.

“Fue un periodo de gran movimiento y ocupación intelectual. Conservo un gran recuerdo de aquella época”, que le dio, aseguró, la oportunidad de encontrarse “con lo más granado de la intelectualidad”.

El hispanista ha admitido que actualmente ha reducido su actividad y se encuentra descansando porque no tiene “la edad”, pero eso no quita que todavía esté reciente la publicación de su último libro, “Cisneros, el cardenal de España”.

“Me di cuenta de que es, sin duda, el hombre de Estado más representativo del Siglo de Oro. Es una pena que llegara tarde y viejo al poder y no pudiera desarrollar sus capacidades, que las tenía. Si le hubieran dado el cargo” en otra época, “el rumbo histórico no habría sido el mismo”.

Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales.

El premio recibido hoy se suma a otros numerosos títulos y reconocimientos, como la Legión de Honor francesa o la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, y lo recibe, confesó, con la misma satisfacción.

“Cada cosa en su sitio. Todo esto contribuye un poco a darme la satisfacción de haber merecido la consideración de alguna que otra institución importante”,  asegurando que aunque va menos a España porque a sus 83 años ya no es “el joven de antes”, sí sigue viajando al país “de vez en cuando”.

Vía: EFE