lunes, 26 de mayo de 2014

La depresión de Monforte, una auténtica autovía paleolítica.

Ocho años de investigación corroboran el valor arqueológico del valle de Lemos.
Plano que indica la situación de varios yacimientos paleolíticos de la depresión monfortina. USC
Hace una década no se sabía nada sobre la prehistoria remota del valle de Lemos. Desde que en la primavera del 2006 se realizaron en la zona las primeras prospecciones arqueológicas del proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», el panorama cambió por completo. Las investigaciones hechas durante los últimos ocho años ponen de relieve el excepcional valor de este territorio para el estudio del Paleolítico en Galicia.
Basándose en los datos obtenidos durante este tiempo, los arqueólogos plantean la hipótesis de que la depresión monfortina -especialmente su parte oriental- fue un área de paso entre diversas partes de Galicia y el occidente de la Meseta. A su juicio, el territorio que abarca las parroquias de Caneda, Reigada, As Nocedas, Chavaga, Santa Mariña do Monte y Ribas Altas facilitó el tránsito de grupos nómadas entre la depresión de Ponferrada y zonas como el valle del Miño, las llanuras interiores galegas o la Mariña lucense.



Durante muchos milenios.
Esta función de paso estratégico parece haberse prolongado durante muchos miles de años, ya que en la zona hay rastros de diferentes periodos culturales del Paleolitico, algo muy poco común en un territorio tan reducido. «En eso esta zona sigue siendo única en Galicia -señala el arqueólogo Arturo de Lombera-, porque lo habitual es hallar materiales del Paleolítico Inferior, del Medio o del Superior en un sitio concreto, pero no de esas tres épocas a la vez».
Los investigadores señalan que además de su favorable situación geográfica, el curso medio del Cabe debió de ser una importante área de refugio. En esta zona, los antiguos pobladores no solo hallarían vegetación abundante y caza, sino también minerales adecuados para fabricar herramientas. Por ahora se conocen dos lugares -el monte de Valverde y Costa Grande, en A Vide- donde se encuentran de forma natural cuarcitas usadas para elaborar útiles líticos. Pero en la zona también aparecieron artefactos hechos de piedras procedentes de otras regiones, como el sílex, la hematita y la argilita.