sábado, 17 de mayo de 2014

Localizan en Asturias fósiles de árboles datados en 300 millones de años.

Fotografía facilitada por el profesor titular de Paleontología de la Universidad de Oviedo, Miguel Arbizu, de un tocón de árbol en posición de vida, que está creciendo sobre un paleosuelo del Estefaniense (Carbonífero), donde se puede observar cómo las raíces aparecen donde se ha erosionado parcialmente el paleosuelo // EFE
Un equipo de especialistas está investigando en Asturias unos fósiles de distintos ejemplares de árbol de 300 millones de años en la playa de Arnao, en Castrillón, según ha explicado Miguel Arbizu, profesor titular de Paleontología de la Universidad de Oviedo.

Los especialistas han hallado fragmentos de troncos, pero también árboles erguidos y en posición de vida: “es decir que se ve el tocón y las raíces introducidas en un paleosuelo de hace 300 millones de años, que se conservan perfectamente”, ha informado Arbizu a la Agencia Efe.

Entre las playas de Santa María del Mar y Salinas se encuentran dos yacimientos fosilíferos “excepcionales” del Devónico Inferior: la plataforma de Arnao y su arrecife.

Hace 400 millones de años, Asturias estaba en el hemisferio sur del planeta y totalmente cubierta por un mar cálido, con aguas muy claras, bien oxigenadas y con una fauna riquísima, ha explicado el profesor.

Un escenario que podría recordar a la actual zona caribeña o la gran barrera australiana, con profusión de organismos tanto vegetales como animales, “que estaban haciendo sus primeros pinitos para salir del agua” y ganar la tierra.

En ese viaje en el tiempo, la Asturias de hace 300 millones de años, coetánea de los restos petrificados de árbol hallados en Arnao, ya se había trasladado hacia el ecuador de la Tierra, con un clima cálido y húmedo y una gran cantidad de vegetación.

“Los restos de estos vegetales formaban turberas que con el tiempo dieron lugar a los carbones que han servido para el desarrollo industrial, no sólo de Asturias sino de toda España”.

La magnífica exposición y conservación de su fauna fósil convierten estos yacimientos en unos auténticos museos paleontológicos al aire libres, que ahora están salvaguardados como puntos de interés geológico.

“Todos estos yacimientos están protegidos porque se han hecho muchas salvajadas y ha ido gente incluso con máquinas amoladoras para llevarse material”, ha lamentado Miguel Arbizu, que ha denunciado la venta de algunos de estos elementos expoliados, “lo que es indignante”.

Vía: EFEverde