domingo, 4 de mayo de 2014

Los arqueólogos de la Carisa quieren hacer sondeos en el campamento de Llagüezos.

El objetivo de los expertos es conocer cuánto tiempo estuvo ocupado el recinto militar y el papel que jugó en la romanización de Asturias.

La arqueóloga Esperanza Martín trabaja en una de las excavaciones de la Carisa.
Los arqueólogos de la Carisa han presentado un proyecto modesto para poder continuar con la investigación del enclave en época de crisis. Para la próxima campaña, los expertos han solicitado una partida a la Consejería de Cultura, Educación y Deportes que permita realizar una serie de sondeos en el campamento romano que guarda el Picu Llagüezos. Con este estudio, quieren saber con certeza cuánto tiempo estuvo ocupado el yacimiento y conocer de primera mano el papel que jugó durante la romanización de Asturias.

Los expertos ya tienen algunos datos sobre el campamento, el primer asentamiento romano que se construyó en el territorio que actualmente ocupa la región. El equipo de trabajo, liderado por Esperanza Martín y coordinado por Jorge Camino, descubrió en la anterior campaña que el yacimiento estuvo ocupado por una agrupación de legionarios de envergadura. También iniciaron la investigación sobre el sistema defensivo y ahora quieren saber su relación con el campamento de Curriel.los. Este último yacimiento, descubierto a principios de siglo en las primeras campañas de la Carisa, se encuentra entre los concejos de Aller y Lena, y pudo albergar a 5.000 legionarios.

Las primeras teorías de los expertos señalan a Llagüezos como un asentamiento auxiliar del gran campamento. Tenía superficie para albergar a 2.500 hombres y los expertos saben a ciencia cierta que hubo tiendas de campaña, ya que han hallado restos de piquetas. La única incógnita que queda por resolver es el tiempo que permanecieron los legionarios en el asentamiento.

En Curriel.los, los arqueólogos aseguran que hubo tres fases de ocupación. La primera, atribuida a los años 26-25 antes de Cristo, en relación con las operaciones de Conquista y con una función logística. La segunda, ya en el año 22 antes de Cristo, con motivo de la revuelta de los astures y probable correspondencia con el lugar en el que los guerreros asediaron a las tropas de Publio Carisio. El hallazgo de barracones hace suponer a los expertos que hubo una tercera fase relacionada con el acuartelamiento de tropas orientadas a la ocupación, explotación y administración de nuevos territorios.

Relevancia.

Determinar el periodo de ocupación de Llagüezos permitiría conocer la relevancia real del enclave de la Carisa. Por una parte, los arqueólogos quieren saber si el yacimiento sólo tuvo actividad durante el avance romano, es decir en torno a los años 26-25 antes de Cristo, o si fue un punto estratégico durante la rebelión astur: datada en el 22 antes de Cristo. De ser así, los montes entre Aller y Lena se posicionarían, aún con más claridad, como el escenario del levantamiento de los guerreros que pusieron en jaque al imperio romano.

El proyecto es modesto y determinante para conocer la historia de Asturias, pero la Consejería de Cultura aún no se ha pronunciado sobre el futuro de la Carisa. El año pasado, los responsables regionales financiaron por primera vez una investigación en el enclave. El último proyecto que han presentado los arqueólogos, según fuentes del Principado, aún no ha pasado por la comisión de la dirección general de Patrimonio. El Gobierno regional tendrá que decidir pronto si asigna estos fondos, ya que la meteorología solo permite trabajar en la Carisa durante el verano.