viernes, 2 de mayo de 2014

Reciclaje faraónico en el valle de Luxor.

La sexta campaña de excavaciones en el templo de Tutmosis III desvela que el conjunto fue reutilizado en época de Ramsés II.

Restauración de los dinteles de la época Ramses II hallados en el templo de Tutmosis.
El tesoro histórico y artístico que es el templo funerario de Tutmosis III en Luxor (Egipto) no para de dar sorpresas. A medida que se excava aparecen nuevos datos. Y así las ruinas del templo de este soberano, que pertenece a la XVIII dinastía y es uno de los faraones más importantes de toda la historia de Egipto, han desvelado que mucho tiempo después, en época de Ramsés II –que gobernó siglo y medio más tarde—seguía teniendo actividad. Lo ha constatado el equipo arqueológico hispano-egipcio que dirige desde 2008 la arqueóloga sevillana Myriam Seco, quien dio a conocer este martes en unas jornadas en Granada los hallazgos de la sexta campaña.

“Ha sido la más fructífera hasta la fecha y ha permitido descubrir piezas de gran interés”, explica. Tras seis años de trabajo, van recuperando vestigios de un templo del cual se tenían hasta ahora pocos datos. La importancia de este hallazgo es constatar la actividad posterior en ese espacio. “Normalmente en los templos funerarios cuando moría el faraón no se utilizaban más. Se destruían o reutilizaban los materiales, pero no tenían larga duración. Aquí hemos constatado que al menos hasta época de Ramsés II estuvo activo”. De hecho, se veneró a Tutmosis III como un dios dentro de su propio templo.

Cabeza hallada en la sexta campaña del templo de Tutmosis III.
Varias piezas, que irán a distintos museos y han sido encontradas en el transcurso de la última campaña –entre octubre y diciembre de 2013—, permiten al equipo llegar a esta conclusión. La directora del proyecto de excavación y restauración del templo de Millones de Años de Tutmosis III explica que así lo desvela el estudio de dos dinteles, uno de piedra caliza y otro de arenisca que fueron hallados y que muestran una escena repetida: los cartuchos con los nombres de nacimiento y entronización de Tumosis III en el centro y un personaje en posición de adoración a cada lado.

El dintel de caliza conserva incluso parte de la policromía original. La inscripción que acompaña a los dos personajes que flanquean los cartuchos del faraón es igual: ‘Khonsu, primer sacerdote de Menkheperre (Tutmosis III)’. En el dintel de arenisca, aparece también el nombre de Khonsu frente a uno de los adoradores y frente al otro el del sacerdote Tjay. “El estilo de los relieves y un estudio previo sobre la figura del sacerdote Khonsu permiten afirmar que son dinteles de la época de Ramsés II”, argumenta la egiptóloga.

“Tampoco se sabía que ese sacerdote, que es muy conocido, tenía un complejo en el templo de Tumosis III en época de Ramsés II”, añade. También han encontrado las partes inferiores de dos estatuas de granito negro, una de ellas con el nombre de entronización de Tumosis III y la otra con una serie de inscripciones pertenecientes a un funcionario.

En el proyecto, que financia la Fundación Botín, Banco Santander y Cemex, colaboran desde 2009 los departamentos de dibujo y arqueología de la Universidad de Granada (UGR). Esa colaboración aumenta y con ese motivo se ha firmado un convenio entre la UGR, el Instituto de Egiptología de la Universidad de Tübingen y el proyecto de excavación para que dos alumnos puedan proseguir su formación en el ámbito de la Egiptología.

La arqueóloga, en su conferencia, destacó también el hallazgo, ya en el templo de Tumosis III, de una “bellísima cabeza de granito negro” que puede pertenecer a un personaje privado de la época de Tumosis III o a la representación de un dios. “Al tener solo la cabeza, sin inscripción, no podemos afirmar quién es. La estamos estudiando ahora”, apuntó.

Como el templo está construido sobre una necrópolis del Imperio Medio y Segundo Periodo Intermedio, el equipo ha excavado ya 12 tumbas, si bien una de las últimas ha permitido obtener toda una serie de objetos pertenecientes a ajuares funerarios que están en diversos grados de conservación. Ahí hay otra línea de investigación abierta.

El proyecto es uno de los más ambiciosos de la arqueología española y no para de dar sorpresas al equipo que se ha propuesto rescatar del olvido el templo funerario situado a la orilla oeste del Nilo. Allí permanece desde hace más de 3.000 años parte de la memoria de este faraón, bautizado como el Napoleón egipcio, que logró bajo su reinado que el imperio alcanzara su máxima extensión territorial.

Vía: El País