jueves, 12 de junio de 2014

A Recacha y A Granda das Xarras, dos campamentos romanos con muchas incógnitas.

Roma acampó en Os Ancares.

Plano de situación de las fortificaciones romanas en el extremo occidental de la península. UNIV. OVIEDO
El arqueólogo David González Álvarez, del Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense, ofrecerá hoy una conferencia en la Diputación, invitado por la Cohors III a partir de las ocho y media de la tarde, en la que hablará sobre la conquista romana del occidente Cantábrico y, en concreto, sobre los campamentos romanos que se construyeron para la ocupación del territorio. Dos de ellos -que González Álvarez ha estudiado junto con tres compañeros de la Universidad de Oviedo: Andrés Menéndez Blanco, Valentín Álvarez Martínez y Jesús Ignacio Jiménez Chaparro- son los de A Granda das Xarras y A Recacha, fortificaciones temporales levantadas en los límites de los ayuntamientos de Ibias (Asturias), Balouta (León) y Navia de Suarna (Lugo). Tras las primeras catas realizadas el pasado año por un equipo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), este verano comenzarán las excavaciones que podrían definir las dudas acerca de los citados asentamientos.

De momento, el equipo en el que participa el conferenciante de hoy realizó un estudio en el que define evidencias y a la vez presenta hipótesis sobre qué supusieron ambos campamentos de Os Ancares en la conquista romana del norte. Sostienen que el de A Granda, de 5,5 hectáreas, funcionó como campamento principal, mientras que el de A Recacha, más pequeño, estaba más adaptado al terreno. Ambos, separados por 1.700 metros en línea recta, «controlarían visualmente un importante espacio para el tránsito entre las dos vertientes de la Cordillera Cantábrica».
Las dudas aparecen sobre qué uso tuvieron ambas fortificaciones y cuánto tiempo estuvieron funcionando. No fueron estables -como en Galicia los campamentos de Cidadela (Sobrado do Monxes) y Aquis Querquennis (Bande)- pero tampoco asentamientos de un solo día, como eran capaces de hacer los romanos cuando estaban en campañas militares, según explica el profesor González Álvarez. Los investigadores creen que las dos fortificaciones de Os Ancares formaron parte de una acción bélica en el noroeste, «dentro de las operaciones de conquista del área astur-cántabra entre los años 29 y 19 a.C.». El avance militar sería de sur a norte, desde el Bierzo o Galicia en dirección a al Cantábrico.
Incluso, hay hipótesis que señalan que tras la fundación de Lugo, en el 25 a.C., se pudo hacer un campamento permanente en Lucus Augusti, con lo que los dos de Os Ancares formarían parte de la avanzadilla romana de oeste a este, pero el propio David González señala que es una hipótesis sin base concluyente que la sustente, a la espera de que las excavaciones definan mejor los usos de A Recacha y A Granda.