domingo, 1 de junio de 2014

Medidas para frenar el deterioro de Pompeya.

El Gobierno italiano ha tomado medidas urgentes para evitar el acelerado proceso de degradación que sufre el mayor yacimiento arqueológico de este país.
Imagen aérea de la antigua ciudad de Pompeya tomada en mayo de 2009. 
La antigua ciudad de Pompeya es uno de los sitios arqueológicos más célebres y frágiles del mundo. En 2013 recibió la visita de alrededor de 2.500.000 de personas. Se trata, por tanto, del segundo sitio arqueológico más visitado de Italia, por detrás del circuito turístico formado por el Coliseo, el Foro Romano y el Palatino.
Desde hace años sufre un acelerado proceso de degradación y se producen derrumbes periódicos en unas estructuras que sobrevivieron a una erupción volcánica en el año 79 d.C. El Gran Proyecto Pompeya, aprobado por el Gobierno italiano en 2012, es un programa de restauración cofinanciado por la Unión Europea para hacer frente al deterioro del mayor yacimiento arqueológico de Italia, que tiene una superficie de unas 66 hectáreas de las que sólo se han excavado unas 45 hectáreas. El Gobierno italiano pretende actuar con celeridad y emprender las acciones más importantes antes de diciembre de 2015, fecha límite para no perder los fondos europeos.
Satélites para vigilar el terreno.
El Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y Turismo de Italia y Finmeccanica, el primer grupo industrial italiano en el sector de la alta tecnología, anunciaron el pasado mes de abril un acuerdo de colaboración que consiste en la donación, por parte de este grupo, de tecnología y servicios innovadores para el seguimiento y protección de Pompeya.
El incesante flujo turístico no constituye la única amenaza para el sitio arqueológico. Finmeccanica, a través de sus sociedades Selex ES y Telespazio, se ocupará principalmente de tres áreas: riesgo de desequilibrios hidrogeológicos, a través de una constelación de satélites que vigilarán los desplazamientos lentos del terreno; gestión de la operatividad del sitio, a través de un sistema de comunicación mediante aparatos móviles que permitan informar al instante sobre cualquier tipo de anomalía en las estructuras o para solicitar ayuda médica; y diagnóstico de las construcciones y las estructuras, que consiste en un servicio de teledetección mediante el uso de instumentos hiperespectrales que permiten recopilar imágenes o firmas espectrales de diversos materiales o componentes químicos.