miércoles, 4 de junio de 2014

“Sí, quiero” en el Coliseo.

El ayuntamiento de la Ciudad Eterna aprueba una resolución para que se puedan celebrar matrimonios civiles en lugares públicos o privados.

Una pareja de novios se besa junto al Coliseo.
La posibilidad de celebrar matrimonios en el Coliseo de Roma, uno de los monumentos más célebres del mundo, ha levantado una inusitada expectación. El objetivo del Ayuntamiento es que casarse en Roma, en algunos de sus escenarios más simbólicos, se convierta en un negocio para la Ciudad Eterna. Ante la necesidad de recaudar fondos para sus arcas vacías, la municipalidad ha aprobado, con el voto favorable de 25 concejales y casi por unanimidad, una resolución que, bajo el título de «Casarse en Roma», establece que el rito civil de los matrimonios podrá celebrarse en lugares públicos o privados, pagando un canon a la administración municipal.

De inmediato, los tour operadores han mostrado interés. Así, el estilo americano (es decir, con pagar basta), también parece imponerse en la capital de Italia. Sin embargo, el ministro de Cultura, Dario Franceschini, no está muy de acuerdo con el hecho de que los novios se juren amor eterno en la arena de los gladiadores. Ha dicho que le parece una idea «extraña y kitsch». Así que, teniendo en cuenta que en el Coliseo la competencia es del Estado, Roma pondrá a disposición de los enamorados sus lugares más simbólicos, pero será muy difícil que se permita hacerlo en uno de sus monumentos más visitados.

Circo, estadio, villas.

Hasta ahora, el matrimonio civil se podía celebrar en cualquiera de las cuatro salas que el Capitolio (sede del Ayuntamiento romano) tiene habilitadas; también, en un pequeño templo desacralizado en las Termas de Caracalla. Por la llamada Sala Roja del Capitolio, los residentes en Roma pagan unos 150 euros, y los no residentes deben desembolsar 1.200. Ahora se habilitarán otros lugares como el Circo Massimo, el estadio Olímpico, la ribera del mar en Ostia, el parque de Villa Borghese o las villas de la Appia Antica. En los próximos 60 días se conocerá el reglamento con los lugares elegidos.

Novios romanos o enamorados de todo el mundo y parejas que desean festejar bodas de plata, de oro o de platino podrán hacerlo en algunos de los escenarios más bellos de la ciudad. No serán únicamente lugares públicos, sino también privados que tengan un prestigio particular, cualidades arquitectónicas o de paisaje. Sus propietarios podrán acreditarse ante la administración municipal, pagando un canon, que sería renovado anualmente.

El Ayuntamiento espera que la medida tenga un efecto muy beneficioso para el turismo. Así lo explica la concejal del ramo, Marta Leonori: «Permitir a los ciudadanos casarse en una gran variedad de lugares diseminados por Roma es un símbolo de una ciudad acogedora e integradora. El sondeo anual de Cities, realizado por Tripadvisor premia a Roma en dos categorías: Mejor ciudad por cultura y por atracciones. El turismo y la cultura, como demuestran los datos en constante aumento, son los dos motores de desarrollo fundamentales de esta ciudad sobre los que concentramos nuestros esfuerzos».

El concejal Fabrizio Panecaldo, primer firmante de la resolución «Casarse en Roma», cree que con esta iniciativa la Ciudad Eterna se puede colocar a la cabeza de las capitales más amadas y visitadas del mundo. Panecaldo, en contra del ministro de Cultura, sigue pensando en la celebración de matrimonios a la sombra del Coliseo, porque no se puede negar a los enamorados el sueño de decirse «sí, quiero» en la arena del famoso anfiteatro Flavio.

Vía: ABC