lunes, 7 de julio de 2014

Descubren que los campesinos del Neolítico podrían haber llegado a Europa por mar.

Se cree que los primeros agricultores llegaron a través de Chipre y Creta.

Excavación en Tell Halula, en Siria.UCM
Por primera vez, un equipo internacional de investigadores ha podido secuenciar material genético de las primeras poblaciones del Neolítico, lo que ha permitido reforzar la hipótesis de que los primeros campesinos llegaron a Europa desde la región conocida como Creciente Fértil -en Oriente Próximo- por vía marítima, a través de Chipre y Creta.

Los resultados del trabajo, publicado en la revista de acceso abierto PLOS genetics, pueden tener un gran impacto en diferentes disciplinas, como la arqueología, la antropología física y la genética de poblaciones humanas, según ha informado la Universidad Complutense de Madrid en una nota, participante en el estudio.

Nacimiento y expansión del Neolítico.

Los procesos conocidos culturalmente como Neolítico se originaron hace aproximadamente 12.000 años en el Creciente Fértil, el territorio actual de Siria.

Las primeras prácticas agrícolas y ganaderas, que sustituyeron al modelo cazador-recolector, produjeron una serie de cambios sociales, culturales y económicos decisivos: la sedentarización de las poblaciones y el posterior desarrollo de las primeras ciudades están en el origen de la sociedad moderna.

De acuerdo con el registro arqueológico, la expansión del Neolítico, que ha provocado un "arduo debate científico" en los últimos 50 años, siguió dos ejes principales asociados a dos complejos culturales diferentes.

El primero, ligado al complejo cerámico lineal, llevó el Neolítico a través del Danubio hacia el centro de Europa y de allí a Escandinavia y a las Islas Británicas.

El segundo eje de expansión, ligado al complejo cerámico Impresso-Cardial, siguió la cuenca mediterránea hasta el levante español y la costa atlántica portuguesa.

Revelaciones del ADN.

El ADN recuperado ahora de los primeros agricultores del Creciente Fértil muestra afinidades genéticas con el material genético de los primeros agricultores de Cataluña y Alemania.

Esto sugiere que el proceso de difusión del Neolítico se habría producido probablemente a través de la migración pionera de pequeños grupos de población y que ambas rutas, la mediterránea y la centroeuropea, habrían estado genéticamente conectadas.

Los análisis de esta investigación se han centrado en los yacimientos de Tell Halula, Tell Ramad y Dja'de El Mughara, situados en las primeras áreas de emergencia del Neolítico: el valle medio del Eúfrates y el oasis de Damasco.

Ubicados en el territorio actual de Siria, están datados aproximadamente en 8.000 años antes de Cristo y han sido excavados por la Misión Arqueológica Española en Siria, dirigida por Miquel Molist, de la Universidad Autónoma de Barcelona.

La conclusión más significativa del estudio es que los patrones de similitud genética encontrados entre las poblaciones neolíticas del Creciente Fértil y las islas de Chipre y Creta apuntan a que las primeras expansiones poblacionales que llevaron el Neolítico a Europa habrían tenido lugar por mar y no por tierra, a través de Anatolia, como se había argumentado hasta ahora.

Los resultados de la investigación corroboran, además, que la mayor parte de la información genética de las primeras poblaciones agrícolas no ha sobrevivido en la población actual de Oriente Próximo

La línea de investigación fue iniciada a mediados de los años 90 por Daniel Turbón y Alejandro Pérez-Pérez en la Universidad de Barcelona, pero es hoy cuando ha acabado de dar sus frutos. En la elaboración del trabajo han participado cinco instituciones nacionales y una internacional.

Vía: RTVE