martes, 29 de julio de 2014

El Teatro Romano de Mérida recupera el Aula Sacra tras su restauración.

El Teatro Romano de Mérida recupera el Aula Sacra tras su restauración.
El recinto del Teatro Romano de Mérida ha recuperado un Aula Sacra construida tras la muerte de Augusto, y que se ha inaugurado este lunes tras la restauración a la que ha sido sometida.

Una restauración que se ha realizado con proyecto  creado por el Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, y financiado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que ha tenido un presupuesto total de 70.000 euros, de los que 43.000 han sido destinados a la rehabilitación del espacio y 26.000 a la realización de las réplicas de las estatuas de Augusto, Tiberio y Druso El Mayor, que aparecen en el Aula Sacra, y cuyos originales se encuentran en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

Este Aula Sacra ha sido inaugurada es lunes por la consejera de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura, Trinidad Nogales; el alcalde de Mérida, Pedro Acedo; y el coordinador del departamento de Conservación del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida, Pedro Dámaso.

En declaraciones a los medios de comunicación, Pedro Dámaso ha asegurado que una vez finalizada la intervención arqueológica del Aula Sacra, el consorcio proyectó adecuar este espacio “museográficamente” e “incidir” de “alguna manera” en la conservación.

El coordinador del departamento de Conservación del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida ha explicado que el pavimento de este lugar estaba cubierto por una malla geotextil, que se eliminó por la humedad que transmitía, ya que lo deterioraba “a machas forzadas”.

Este daño es lo que ocasionó la creación de este proyecto por parte del consorcio, para que se estabilizase la conservación del pavimento y “no se deteriorase más”.

En este sentido, ha explicado que han sido utilizados para esta intervención rastreles de madera porque es un elemento que da la posibilidad de revertir “al estado original” en cualquier momento.

Asimismo, el Aula Sacra cuenta también con unos paneles fenólicos sellados con resinas, que hacen que el pavimento “no sufra”, y una cámara de aire, que impide “el vaho y la humedad”.

También Dámaso ha informado de que el remate “final del suelo” está hecho de losas de madera, que “aproximadamente” tienen las dimensiones de las losetas del pavimento.

Finalmente, para la restauración del monumento, el coordinador del departamento de Conservación del Consorcio Ciudad Monumental de Mérida ha explicado que han colocado restauradas las tres hornacinas con las que cuenta esta habitación y donde aparecen las réplicas de Augusto, Tiberio y Druso El Mayor.

Además, Dámaso ha informado de que la habitación está compuesta por cuatro paneles, donde se explica todo el proceso, desde su excavación hasta “el remate final” y también cuenta con iluminación nocturna, que incide de noche sobre la figura de Augusto.

Asimismo, un elemento de este Aula Sacra discutido “mucho” ha sido su tránsito, ya que a ella se puede acceder, pero desde el consorcio quieren, que “debido a sus reducidas dimensiones” se vea también desde fuera.

Tres razones para el proyecto.

Por su parte, Trinidad Nogales ha explicado que este proyecto responde “fundamentalmente a tres razones”, a la de conservación, conmemoración del bimilenario de la muerte de Augusto y aspecto didáctico/informativo para el visitante.

La consejera ha asegurado que este espacio es “enormemente singular” y aunque ahora se conozca como Aula Sacra, en las primeras excavaciones se pensó que era una biblioteca porque las estatuas que aparecieron en ella tenían a los pies unas cajas de bronce, donde los romanos guardaban los rollos de papiro con texto.

Asimismo, al analizarla “mejor” se interpretó como un Aula Sacra, una capilla construida al morir Augusto, cuando su proceso de divinización alcanzaba “unas cotas mayores”.

Nogales ha manifestado que esta estancia es “muy interesante” para entender la evolución del monumento y cómo los teatros también tenían una función político-religiosa.

La colaboración entre las instituciones que han llevado a cabo este proyecto pretende conservar estos espacios y que los monumentos de Mérida “cada día cuenten con una mayor información” y capacidad “de atracción al visitante”.

Por su parte, Pedro Acedo ha asegurado que este proyecto se añade a la oferta cultural que ofrece Mérida y desde el ayuntamiento están “satisfechos” por completar el servicio cultural y “hacer un poquito de más ciudad”, algo de lo que se “beneficiarán los vecinos con seguridad”.