martes, 1 de julio de 2014

La Viena romana.

Restos de la Viena romana.
Los romanos, los grandes conquistadores de la historia, colonizaron más de media Europa y la zona de Viena no fue una excepción. Estos levantaron multitud de campamentos militares a lo largo del Danubio y Vindobona, la actual Viena, fue uno de estos puestos militares. Este fue el inicio de la capital Austríaca y, a día de hoy, aún se pueden encontrar algunos restos de las bases de la ciudad. Y debió ser una ciudad muy especial, porque Marco Aurelio (121-180) vivió casi toda su vida en Viena y en Carnuntum.

Delante del Hofburg, en Michaelerplatz, (Cómo llegar) hay un pequeño foso en el que han conservado parte de las antiguas ruinas romanas y están abiertas al público. Son solo unos pocos metros cuadrados, pero se ven muy bien las estructuras de un par de edificios.

Si os interesa profundizar en la historia, podéis visitar el Römermuseum, el museo romano de Viena. Está en Hoher Markt 3 (Cómo llegar) y está  situado justo dentro de los límites del antiguo asentamiento militar. En su sótano podéis ver más riunas romanas y en el museo en sí os explican la historia de la Austria romana. Abren de martes a domingo, de 09:00h a 18:00h (entrada 6€, gratis para menores de 19 años y gratis para todo el mundo el primer domingo de cada mes).

Carnuntum.

Pero si realmente sois unos apasionados de la historia romana, debéis ir a Carnuntum, a 45 kilómetros de Viena, dirección Bratislava. Son las reconstrucciones de las ruinas de lo que fue una gran capital civil y militar de más de 50.000 habitantes.

Carnuntum data del siglo I  y fue fundada por el entonces tribuno Tiberio. Se calcula que la ciudad llegó a extenderse unos 10 kilómetros y, aunque a día de hoy solo han excavado un 0,5% del terreno, se pueden ver ya dos anfiteatros, restos del foro, restos originales de los edificios, reconstrucciones de los baños públicos, una villa urbana y la casa de un mercader (la casa de Lucio). Los edificios están completamente amueblados, lo que hace que sea aún más grande la sensación de haber viajado en el tiempo.

Es interesante ir cuando organizan algunos eventos temáticos, como cuando hacen recreaciones históricas o eventos culinarios en los que suele haber mucho vino.

Podéis llegar a Carnuntum en transporte público (tranvía S7 desde Wien-Mitte/Landstraße).

Así que ya veis, Viena quizá no es la ciudad con más ruinas romanas de Europa, pero siempre es interesante ver estos pedacitos de historia.

Vía: Vienayyo