miércoles, 2 de julio de 2014

Patrimonio pone en marcha el programa juvenil “Arqueólogos por un día”.

Trabajos de investigación arqueológica en la conocida como Casa de los Grifos en el yacimiento arqueológico del foro romano de Complutum hoy Alcalá de Henares / ÁLVARO GARCÍA
Aquellos muchachos de ambos sexos, de entre ocho y 12 años de edad, que se muestren curiosos por desentrañar secretos subterráneos de la Antigüedad tienen, a partir de ahora y hasta finales de septiembre, la ocasión más propicia para satisfacer su deseo. Lo mismo cabe decir a adultos, padres o tutores, que compartan con ellos tal afición. Un yacimiento arqueológico de 56 hectáreas, Complutum, florón de los vestigios romanos en Madrid, abre su Casa de los Grifos de Alcalá de Henares a los muchachos y a sus acompañantes, a quienes brinda la oportunidad de convertirse en “arqueólogos por un día”.

Sobre este espacio, arqueólogos comandados por su responsable municipal alcalaíno, Sebastián Rascón, supervisados por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid documentan ahora una importante serie de pinturas murales de la época romana, entre Augusto o y Claudio, tras haber excavado una zona de extraordinaria riqueza y valía científicas abierta al público desde hace dos años en un parque arqueológico visitable. Los responsables del yacimiento han querido estimular la vocación de los futuros arqueólogos y compensar a los adultos que, en su día, no pudieron satisfacer su deseo.

Pero unos y otros deben apresurarse. El programa arqueológico estival, dirigido por Diego Martín, de la compañía Arqueodidat, se ciñe a los fines de semana. Hay 700 plazas disponibles y es preciso previamente darse de alta, cuanto antes, en el correo arqueologosporundia@arqueodidat.es a partir de las 10 de la mañana entre el 1 y el 4 de julio, para acceder al yacimiento durante los fines de semana de este mes; entre el 5 y el 8 de julio, para el mes de agosto; y entre el 9 y el 12 para los fines de semana de septiembre.

La tarea que aguarda a quienes accedan a la Casa de los Grifos es muy variada: su primer cometido será recibir una explicación general sobre el lugar donde van a operar, para encontrar el sentido de su actuación, que se realizará por grupos de 26 integrantes. De ellos, 13 protagonizarán la actividad de la cata o búsqueda de materiales arqueológicos por extracción sobre un espacio rectangular cuadriculado cuajado de vestigios, previo examen y tratamiento adecuado del suelo. Los otros trece componentes se aplicarán a observar los sedimentos extraídos y después, pasarán a documentarlos, fotografiarlos y etiquetar los restos hallados. Una vez completada esta fase, participarán en la restauración de los restos cerámicos localizados. Prepararán a continuación muestras para su examen en laboratorio, tarea que se verá complementada por una explicación, a cargo de 4 facultativos monitores allí operantes, del proceso de depósito de los vestigios buscados y localizados. Todo ello culminará con la interpretación, en clave arqueológica, del proceso en su conjunto.

El hecho de que sea Alcalá de Henares el lugar elegido para desarrollar esta iniciativa cultural no es fortuito. En la ciudad complutense se encuentran no solo algunos de los principales vestigios arqueológicos de la época romana en Madrid sino que, además, la patria chica de Miguel de Cervantes posee el principal centro de investigación arqueológica del centro de España: el Museo Arqueológico Regional, que dirige el arqueo-paleontólogo Enrique Baquedano. Él mismo, soriano de nacimiento, siendo apenas un muchacho comenzó a recorrer y examinar los suelos de Garray, donde se alzara un día la legendaria Numancia, para descubrir en el terreno vestigios que nos fueron legados de aquella gesta celtíbera heroicamente desplegada frente a la ocupación militar romana. Hoy Baquedano no solo dirige los anuales trabajos arqueológicos estivales del yacimiento de Pinilla del Valle, cuna neandertal madrileña a los pies de Peñalara, sino que coprotagoniza también las excavaciones de Oldubai, en el corazón africano, donde una casi milagrosa estratificación de los suelos ha permitido conservar allí series paleontológicas extraordinariamente ricas para el estudio y descripción del origen de los homínidos sobre la tierra.

Por todo ello, la elección de la ciudad complutense como foco de irradiación de futuras vocaciones se muestra como una decisión pertinente. “Su finalidad consiste en estimular la conservación y protección del patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid”, en palabras de Ana Isabel Mariño, consejera de Empleo, Cultura y Turismo del Gobierno regional, que visitó este lunes Complutum e inauguró el programa. De esta forma, quizás algún día no muy lejano, si los muchachos y muchachas que van a participar en este programa perseveran, puedan descubrir el origen romano de la ciudad de Madrid, aún situado entre la nebulosa de un enigmático enclave llamado Miaccum —tal vez solo una villa romana—, que da nombre a un arroyo que surca cantarín los sotos de la Casa de Campo para tributar sus aguas el río Manzanares.

Vía: El País

3 comentarios :

Julio dijo...

Un gusto leer este artículo en este sitio. Quisiera añadir que no sólo se enseñan en escuelas indígenas si no en todas las escuelas del estado.


En Yucatánse enseña numerología maya en los niveles de primaria, secundaria y preparatoria como parte de las asignaturas de matemáticas o en historia prehispánica (en el caso de las preparatorias). En las preparatorias de la Universidad de Yucatán incluso se ve Lengua Maya como aginatura.

Amtrophistoria dijo...

Gracias por tu aportación Julio. Un saludo ;)

José Antonio Cabezas Vigara dijo...

Gracias por tu aportación Julio. Un saludo ;)