jueves, 10 de julio de 2014

Regreso a la Málaga de 1487, en 3D.

A raíz del proyecto ha recibido una oferta para un libro sobre la Málaga musulmana.

Miguel Leiva, tras cinco años recopilando información, ha recreado como proyecto final
del grado de Ilustración la Málaga musulmana que conocieron los Reyes Católicos.
Cuando tenía 17 años, ganó en el instituto un concurso de dibujo y la profesora le hizo el mejor regalo: el libro de Esteban Alcántara sobre la conquista de Málaga. «El cómic me marcó. Fue la primera vez que vi que, a través del dibujo, podíamos rescatar cosas del pasado y ver cómo era mi ciudad», cuenta Miguel Leiva.

Este malagueño de 30 años acaba de cumplir el sueño de su adolescencia con el trabajo fin de carrera del grado superior de Ilustración, en la Escuela de San Telmo: ha recreado con precisión histórica la Málaga de 1487, la inmediata al asedio y conquista de los Reyes Católicos. 

Miguel Leiva, delante de la ilustración que reproduce los detalles históricos
conocidos en la Málaga de 1487, incluido el emplazamiento de las 23 mezquitas.
La Escuela de San Telmo la conoce muy bien porque, tiempo atrás, estudió en un módulo superior diseño gráfico, lo que le permitió trabajar durante una década en la ilustración 3D. «Estuve trabajando en empresas de alta decoración de Marbella. El arquitecto y el decorador me mandaban el proyecto y tenía que hacer una infografía de cómo iba a quedar», cuenta.

La crisis le animó a formarse como ilustrador y cuando el profesor indicó que el proyecto final debía incluir una innovación, pensó en sumar sus conocimientos de 3D y de ilustración a la pasión por la Historia.

El resultado es un espectacular vista aérea de la Málaga musulmana que ocupa 3 gigas y tiene detrás 200 horas de trabajo y mucho más, porque ha estado recopilando información los últimos cinco años: libros, fotos antiguas, planos, datos en internet... Esto ha hecho posible, por ejemplo, que aparte de la mezquita principal la ilustración incluya las 23 mezquitas de la época y su emplazamiento original o que se vea con toda claridad la planta triangular del Castillo de los Genoveses y el muelle empleado por los comerciantes italianos.

También resulta muy llamativa la visión de las Atarazanas, muy cerca de la Puerta del Mar. Miguel Leiva aprovecha para señalar la única puerta que se conserva y que hoy es la entrada al mercado central.

Además, resalta que la trama urbana sigue la información histórica recopilada y que «se puede seguir la calle Granada que sigue igual». Otro detalle: contemplar el arroyo de la Victoria, el que bajaba por Lagunillas y que los árabes desviaron para que «pasara por el foso de la ciudad, por la muralla, calle Álamos y Carretería», hasta unirse al río Guadalmedina a la altura de la Tribuna de los Pobres.

En esa época, comenta, existían en Málaga una sinagoga y dos iglesias cristianas, «que no he podido ubicar». Se trata de una vista que incluye los arrabales y que, precisa Miguel Leiva, está sujeta a mejoras cuando lleguen nuevos datos históricos. De momento, la publicación del trabajo le ha valido la propuesta para un proyecto editorial sobre la Málaga musulmana y ya está pensando en publicar el dibujo en láminas grandes, como recuerdo turístico. Además, está embarcado en una recreación de la Marbella árabe.

En cuanto a la técnica, el trabajo comenzó con el boceto de algunos edificios, la creación de un plano y luego vino el levantar los volúmenes de las edificaciones. La segunda parte, tras presentarlo como un dibujo, consistió en darle color con la ayuda del photoshop. El resultado, una vista que conjuga muy bien el alma artística e informática. Una Málaga musulmana como la que Miguel descubrió a los 17: inolvidable.