jueves, 9 de octubre de 2014

La única boda celebrada en Auschwitz.


La única boda celebrada en Auschwitz.
Por Ana María Herrera Espejel
El 18 de marzo de este año se cumplieron 70 años de la única y extraordinaria boda celebrada dentro del campo de exterminio nazi en Auschwitz, Polonia. Uno pensaría de este sitio un imposible para oficiar un matrimonio; sin embargo, la española republicana Margarita Ferrer y el austriaco comunista Rudolf Friemel contrajeron nupcias ahí, acompañados de su hijo y del padre y hermano del novio.

Esta ceremonia, realizada de acuerdo a la legislación del Tercer Reich de la Alemania nazi, se llevó a cabo gracias a que la pareja obtuvo el consentimiento de las autoridades del campo. Se torna entonces en una de las trágicas historias características de Auschwitz:

Rudolf conoció a Margarita en España, en 1937, tras luchar en las Brigadas Internacionales, unidades militares compuestas por voluntarios extranjeros durante la Guerra Civil Española (1936 – 1939). Después de la caída de la Segunda República Española (1939), régimen político democrático que estaba a cargo de las Brigadas Internacionales, la pareja huyó como exiliados a Francia, junto con otros republicanos.

Tuvieron un hijo en 1941, después de haberse separado y reencontrado varias veces en campos de refugiados. En julio de este mismo año fueron detenidos al intentar huir juntos a Viena. Rudolf fue entonces enviado a Auschwitz, donde trabajó como mecánico en el garage de la SS (siglas para Schutzstaffel), organización militar, policial, política, penitenciaria y de seguridad de la Alemania nazi; y Margarita fue enviada a un campo de trabajos forzados en la Selva Negra hasta que pudo encontrar refugio en la casa de la familia de su esposo.

Gracias a que Rudolf consiguió un puesto de dirigente en la resistencia de Auschwitz, obtuvo el permiso para casarse con Margarita. Esta boda fue un acontecimiento único y una excepción a las reglas en el campo de concentración polonés: el novio pudo dejarse el pelo largo y vestirse con un traje que le fue cedido por uno de los guardias de la SS.

Aunque Rudolf y Margarita pudieron pasar su noche de bodas en la habitación del bloque 24, al día siguiente la recién casada tuvo que irse de Auschwitz, y Rudolf fue ahorcado después de un fallido intento de fuga.

Esta historia fue narrada en 2002 por el escritor y traductor austriaco Erich Hackl (1954) en el reportaje literario Die Hochzeit von Auschwitz (La Boda en Auschwitz). En este libro, que ya ha sido traducido al español, Hackl detalla la historia de Margarita y Rudolf, una victoria burocrática por parte del preso frente a las instituciones del Reich alemán. Parte de este logro se debió a que Rudolf no estaba condenado a la muerte, sino a trabajos forzados y a la reeducación ideológica. Rudolf expuso una contradicción en el nazismo, ya que aun como prisionero pudo exigir su derecho a casarse gracias a la nacionalidad alemana que tanto él como Margarita habían previamente obtenido. De este acontecimiento, muchos reclusos sintieron nuevamente una esperanza que los empujó a tratar de escapar de su condición. El desconocido relato permite desvelar aspectos de la Alemania nazi al igual que otros acontecimientos que describían una Europa cruel, desencajada y dominada por el absurdo y la necedad.