domingo, 12 de octubre de 2014

Los tesoros de Villajoyosa.

Una exposición en el Museu d’Arqueologia de Catalunya reúne 145 piezas extraordinarias de Villajoyosa (Alicante), una localidad que siempre ha estado muy ligada al mar.
Collar feniciopúnico de Poble Nou (Alicante), con cuentas de oro y de vidrio. ©VILAMUSEU / MAC
Las mejores piezas del Museo de Villajoyosa (Alicante), que constituyen una de las colecciones arqueológicas más notables de la Comunitat Valenciana, se exponen de forma temporal en Barcelona mientras se construye el nuevo Vilamuseu en la localidad alicantina. La colección forma parte de la exposición permanente de esta entidad y, una vez inaugurado el nuevo centro, no volverá a ser expuesta fuera del museo. La exposición Tesoros de la Vila Joiosa, hasta el 1 de febrero de 2015 en el Museu d’Arqueologia de Catalunya, reúne 145 objetos de un valor extraordinario que muestran la importancia que tuvo el mar en la historia de Villajoyosa y la Marina Baixa, su comarca. Entre las piezas hay restos de Allon o Alonis, correspondiente al actual municipio de Villajoyosa, que fue la cuarta ciudad romana de la provincia de Alicante, asentada a su vez sobre una importante ciudad ibera que mantuvo una estrecha relación con los fenicios y los griegos. En la Edad Media, Villajoyosa fue el puerto de la comarca y en ella hacían escala las flotas de Flandes.
Una cantimplora que contenía agua milagrosa.
La exposición ha sido creada por el Vilamuseu y el Museo Arqueológico Provincial de Alicante, que ha aportado un exvoto de bronce del santuario de la Malladeta, situado cerca de Villajoyosa. En la muestra se pueden contemplar otras piezas de gran valor como por ejemplo un collar feniciopúnico, con 32 cuentas de oro, procedente de Poble Nou (Alicante), y un collar del cementerio de Casetes, de alrededor del siglo VI a.C., con cinco cuentas de oro y una de vidrio azul. Otros objetos excepcionales son la cantimplora egipcia de Año Nuevo, con inscripciones jeroglíficas, que contenía agua recogida el día de la crecida del Nilo, al comienzo del verano, que se consideraba milagrosa; y el vaso ibero del Umbral del Más Allá, un testimonio único sobre las creencias de los iberos con respecto a la vida de ultratumba. Además, por primera vez se exponen fuera de Alicante los restos del pecio Bou Ferrer, el mayor barco romano en excavación del Mediterráneo, de 30 metros de eslora, y con un cargamento de 3.000 ánforas de salsas de pescado y los mayores lingotes de plomo del mundo romano, de unos 76 kilos, con las marcas de propiedad del emperador Nerón.