martes, 18 de noviembre de 2014

Aparece en Turóbriga una vasija con 367 monedas de cobre y plata.

El equipo arqueológico municipal de Aroche encuentra el tesoro en los trabajos que se realizan en una vivienda Según las primeras impresiones podría datarse en el siglo I d.C.

En Turóbriga ya se han recuperado cuatro áreas susceptibles de ser visitadas: el foro, las termas, el área doméstico-artesanal y el Campo de Marte.

La antigua ciudad romana de Turóbriga vuelve a ofrecer algunas nuevas sorpresas. En esta ocasión ha sido el hallazgo de 367 monedas, con lo que se premia también la labor arqueológica que desde décadas se vienen realizando en el municipio de Aroche.

El equipo arqueológico municipal es el que ha hallado en el yacimiento romano de Turóbriga una vasija de barro con un total de 376 monedas de cobre y plata que podrían datarse en el siglo I d.C. El descubrimiento, que se dio a conocer ayer, se realizó el pasado viernes por la tarde en el marco de unos trabajos de excavación de una vivienda que se llevan a cabo en el yacimiento financiados por la Junta de Andalucía, según informó a Efe el alcalde de la localidad, Antonio Muñiz. Según ha precisado, se localizó "una pequeña olla de barro repleta de monedas romanas" de las que ahora "se están recabando información" para contextualizar este hallazgo que "pensamos es bastante relevante".

Los hechos ya se han comunicado a la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva, si bien las piezas están en manos de la arqueóloga municipal.

La ciudad hispanorromana de Turóbriga fue fundada en época de Nerón (54-68 d.C.) y supone la culminación de un proceso, que comienza a partir del siglo II antes de Cristo, de ocupación y control generalizado de un sector del territorio conocido como la Baeturia Céltica, ubicado al noroeste de la Bética. Para proteger las extracciones mineras de la cuenca Roma construyó esta ciudad, a la que emigraron ciudadanos latinos con el fin de conseguir una rápida romanización. 


Aunque la ciudad de Turóbriga es conocida desde mediados de los años setenta, no se había realizado en ella ningún tipo de investigación hasta la presencia del Área de Arqueología de la Universidad de Huelva a partir de 1996. Desde entonces y a lo largo de una etapa que va hasta 2000 se realizan varias campañas de investigación de diferente carácter, que permiten una aproximación al desarrollo urbanístico y monumental de Turóbriga, destacando el descubrimiento del Foro que fue excavado parcialmente. Se logró realizar una primera identificación funcional de los elementos que permanecían emergentes. En 2004 se le da el impulso definitivo al yacimiento gracias al desarrollo de una amplia campaña de investigación, conservación y puesta en valor de parte de los restos que integran el mismo.

Una de las consideraciones más importantes en ese momento es que, tras la aplicación de la prospección geofísica y el desarrollo de la excavación en extensión, se concluye que el yacimiento tiene una extensión bastante mayor de la considerada inicialmente, a la vez que un grado de conservación que supera con mucho las expectativas iniciales. Ambas consideraciones otorgan al yacimiento un extraordinario valor científico por cuanto se trata de la ciudad romana de todo el territorio onubense que presenta las mejores condiciones para investigar un enclave urbano completo. A raíz de esta campaña arqueológica se recuperan cuatro áreas susceptibles de ser visitadas: el foro, las termas, el área doméstico-artesanal y el campo de marte.

En las investigaciones realizadas por la Universidad de Huelva, en el foro y en el campo de marte aparecieron nuevas piezas de interés, como unas cabezas de terracotas, estatuillas que representaban a dioses o a mujeres de emperadores. Aparecieron también abundantes monedas de fechas muy diversas, lo que demuestra la reutilización de este espacio, y gran cantidad de material cerámico del tipo terra sigillata que proporciona una cronología que abarca desde el cambio de era hasta la segunda mitad del siglo II d.C. Se descubrió, además, una zona de juegos y de entrenamiento para jóvenes, una noria y la cisterna, una especie de depósito de agua situado en la zona más alta con canalizaciones.