viernes, 16 de enero de 2015

La vía para revelar las historias ocultas de los pergaminos.

Pergamino del siglo XIV. (Foto: Cortesía del Borthwick Institute for Archives)
En los viejos pergaminos no solo es valiosa la información escrita que contienen, sino también la que alberga el propio material en sí mismo. Muchos manuscritos medievales fueron escritos sobre pergaminos, hechos con pieles de animales, y la estrategia de extraer y analizar el ADN contenido en estas pieles permite obtener datos genéticos capaces de revelar con bastante fiabilidad cuándo y dónde se escribió un manuscrito. Cada manuscrito puede aportar una rica cantidad de datos genéticos, porque un libro medieval típico en pergamino puede incluir pieles de varias docenas de animales o hasta quizá incluso más de cien.

Una nueva técnica de análisis de ADN encontrado en pergaminos antiguos podría ser la clave para rastrear el desarrollo de la ganadería y la agricultura a lo largo de los siglos, según una nueva investigación realizada por el equipo de Daniel Bradley, del Trinity College de Dublín en Irlanda.

Gracias a los avances en técnicas de secuenciación genética, los importantísimos relatos históricos que estos documentos nos cuentan ya no quedan confinados a sus textos; ahora, el ADN del pergamino en el que fueron escritos también proporciona información vital.

Los autores del nuevo estudio usaron estas técnicas científicas de vanguardia para extraer proteínas y ADN antiguos de muestras diminutas, procedentes de pergaminos de documentos que van de finales del siglo XVII a finales del XVIII. La información resultante les permitió establecer el tipo de animales a partir de los cuales se hizo el pergamino, lo cual, cuando se hacen comparaciones con los genomas de sus equivalentes modernos, proporciona datos clave sobre cómo dio forma la expansión ganadera y agrícola a la diversidad genética de estos animales.

La investigación demuestra pues que es factible “leer” la historia oculta subyacente en cada pergamino, al menos si este se halla en condiciones no demasiado malas.

Antes de que comenzase la fabricación de papel a gran escala, el pergamino era el medio principal para los documentos legales, y hasta la adopción generalizada de las máquinas de escribir, eran el medio preferido de los notarios para muchos documentos y registros de índole legal.

Los pergaminos tienen una serie de propiedades que los hacen un material muy adecuado para la extracción de ADN y su análisis.

En primer lugar, están hechos de pieles de animales domésticos, en especial ganado, y su fabricación da como resultado artículos robustos, que pueden sobrevivir intactos durante muchos siglos.

En segundo lugar, son abundantes, y debido a su valor legal duradero, han sido por lo general tratados con cuidado. En el siglo XX, ello incluyó protegerlos tanto de las altas temperaturas como de las fluctuaciones en la humedad.

En tercer lugar, a diferencia de los restos óseos, de los que solo se ha desenterrado un pequeño porcentaje, los pergaminos se hallan por encima del suelo, y en el caso de los documentos legales, están relacionados directamente con fechas específicas, un nivel de resolución que es casi imposible de conseguir con cualquier otra fuente histórica de ADN.