lunes, 29 de junio de 2015

La Universidad de La Laguna reinicia sus excavaciones arqueológicas en Luxor

El egiptólogo Miguel Ángel Molinero, junto a una quincena de investigadores de la Universidad de La Laguna y unos 30 obreros egipcios, ha iniciado la cuarta campaña de su misión arqueológica en Luxor, donde hasta el 24 de julio excavarán la tumba de un alto dignatario del Periodo Tardío.

La Universidad de La Laguna reinicia sus excavaciones arqueológicas en Luxor
El trabajo que lleva a cabo el equipo de la Universidad de La Laguna (ULL) se denomina “Proyecto dos cero nueve”, en referencia al número correspondiente al catálogo de tumbas tebanas, TT 209, informa el centro docente en un comunicado en el que recuerda que el director de la campaña es el profesor titular del departamento de Geografía e Historia Miguel Ángel Molinero.

El propósito de esta misión científica es continuar la excavación de esta tumba que fue localizada por el equipo lagunero en 2012, que se guiaron por informes de investigadores de comienzos del siglo XX y planos de mitad de los años sesenta, y que había sido perdida desde entonces, cubierta por riadas.

Durante la tercera campaña se recuperó la fachada, caída por un error en la construcción que hacía muy débil el muro que la mantenía.

Eso permitió cerrar la tumba con una reja de hierro que asegura la circulación de aire en el interior pero no permite la entrada de intrusos.

Esa puerta es la que se ha abierto el pasado sábado para que, en la presente semana, Molinero Polo, asistido por una quincena de investigadores y doctorandos de la ULL, pueda iniciar los trabajos en las cámaras subterráneas.

En esta tarea les acompañarán unos treinta obreros de la zona, la mayoría de ellos especializados ya en excavaciones arqueológicas de este tipo.

La investigación arqueológica de la pasada campaña se centró en la excavación del patio y de la primera sala de la tumba, según una metodología estratigráfica.

Esto permitió que fueran apareciendo diferentes momentos de la historia del yacimiento: la construcción a mediados del I milenio antes de la era; el uso como enterramiento unos siglos más tarde; la reutilización como un espacio de culto funerario en los siglos IV y III cuando Egipto era dirigido por la dinastía de los Ptolomeos y las Cleopatras y posiblemente un uso posterior en época cristiana por los eremitas que ocuparon la necrópolis tebana.

Incluso han llegado a identificar las actividades de los egiptólogos que trabajaron en el interior de la tumba en las primeras décadas del siglo XX y cuyos informes permitieron volver a encontrar la tumba al equipo canario, según explica el director de la misión.

Un patio diferente

“El patio de entrada ha resultado ser completamente diferente al que se había deducido por los trabajos antiguos y de un modelo muy original. El descenso a las cámaras subterráneas se hace por un tramo de escaleras de cierta monumentalidad. Y en torno a él se han encontrado los muros de adobe que componían una construcción de grandes proporciones, el edificio de culto de la tumba original”, explica Molinero.

Añade el arqueólogo que en los últimos días de la campaña de 2014 apareció la puerta de entrada a una cámara que no había sido identificada.

Esa cámara, así como una sala de pilares documentada en los planos antiguos serán el objetivo de la presente campaña.

Dado que la excavación se desarrollará durante mes y medio, en pleno verano y durante el mes del ayuno musulmán, el Ramadán, han decidido centrarse en el interior y evitar las altas temperaturas del desierto en esta estación.

Vía: EFE