martes, 30 de junio de 2015

Un rinoceronte fosilizado de 3 millones de años descubierto en La Rioja

Un equipo de paleontólogos ha desenterrado el esqueleto de un rinoceronte adulto de unos 3,2 millones de años de antigüedad, que murió en una charca que entonces ocupaba lo que hoy es Muro de Aguas, en La Rioja Baja, donde quedó fosilizado.

Equipo de paleontólogos trabajando sobre los restos fosilizados
del rinoceronte encontrado en Muros de Agua, La Rioja - EFE
El equipo de paleontólogos ha completado prácticamente el desenterramiento de los restos y en los próximos días está previsto que comience el análisis en un laboratorio del esqueleto, al que solo le faltan las falanges y los metápodos.

Está considerado, hasta ahora, el esqueleto más completo que se ha hallado en la Península Ibérica del “stephanorhinus etruscus”, o lo que es lo mismo, un rinoceronte del plioceno, de hace más de tres millones de años, según los datos iniciales de la investigación.

Como en muchas ocasiones, la casualidad intervino de forma decisiva para que se produjera el hallazgo, ha explicado a Efe el director general de Cultura del Gobierno de La Rioja, José Luis Pérez Pastor.

El descubridor de los vestigios fue el profesor de Geología de la Universidad de Zaragoza Arsenio Núñez, cuando, a finales del año pasado, recorría la zona de Muro de Aguas donde se acababa de construir una carretera y se había creado un talud.

El geólogo analizaba las capas de terreno que habían quedado al aire y alertó al Gobierno de La Rioja sobre la presencia de lo que parecían unos huesos largos de animal fosilizados que habían quedado al aire.

La zona de La Rioja Baja en la que se han hallado estos restos es “fértil” para los paleontólogos, pero hasta ahora no se había hecho un descubrimiento como este, que incluye diferentes materiales orgánicos y vegetales de la misma época, ha explicado.

Restos del rinoceronte encontrado
en Muros de Agua (La Rioja) – EFE
 
En los próximos días, una vez que el esqueleto de este gran perisodáctilo esté completamente desmontado y consolidado, se trasladará a un laboratorio especializado de Madrid y, “en el futuro, quedará a disposición del Gobierno de La Rioja”, ha detallado Pérez Pastor.

“La idea es que esto no sea algo que se queda en cajas, así que esperamos poder buscar el mejor lugar posible para que sea mostrado a la gente, aunque, en cualquier caso, serán los expertos quienes aconsejen qué hacer“, ha concluido.

A la espera de cómo se utilizan en el futuro estos restos, ya han comenzado a despertar el interés de los paleontólogos de todo el mundo y, en los últimos días han sido fotografiados para revistas especializadas “y sabemos que hay especialistas en Houston que han preguntado por ellos“, ha señalado a Efe la responsable de la excavación, María Elena Nicolás.

Esta bióloga-paleontóloga, junto al también paleontólogo César Laplana, ha codirigido “un trabajo muy minucioso para que no se rompan los huesos” y poder “extraer y cubrir de gasa el cráneo completo, las filas de dientes, el húmero y todo el esqueleto” de un animal que medía más de tres metros.

Su trabajo ahora es “desmontar todo para que se traslade”, pero el fin es “poder estudiarlo, que los especialistas de todo el mundo puedan consultarlo” y “luego puede ser expuesto porque eso es compatible con su estudio”, ha defendido.

Vía: EFE // Eduardo Palacios