viernes, 11 de septiembre de 2015

Homo naledi, el posible ejemplar más antiguo del género Homo

Los científicos han descrito por vez primera a Homo naledi, la nueva especie homínida con ciertos rasgos de los Australopithecus

Un equipo multidisciplinar trabaja en la cueva Rising Star de Sudáfrica
Crédito: Elizabeth Fitzgerald (National Geographic)

En el año 2013, en la cámara Dinaledi de la cueva Rising Star de Sudáfrica, cerca de Johannesburgo, fueron descubiertos fósiles del denominado Homo naledi. Sus restos se encontraron entre más de 1550 huesos, por lo que estamos hablando de un yacimiento paleontológico único en el mundo.

En este gran depósito de fósiles se hallaron los restos óseos de 15 individuos de esta nueva especie, el Homo naledi, lo que ha permitido a los científicos analizar y documentar su esqueleto con todo lujo de detalles. Su descripción, en este caso, ha sido publicada recientemente en la revista eLIFE. Pero ¿cómo era este homínido?

Markus Bastir, uno de los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y coautor de este estudio, ha explicado a Efe que Homo naledi tiene un tronco “parecido a una pirámide, un rasgo propio del Australopithecus o de los grandes simios actuales como el chimpancé”. Recordemos que el hombre actual tiende a una forma más de “barril”.
 
Recreación del Homo naledi
Crédito: Elizabeth Fitzgerald (National Geographic)
Asimismo, añadió, este nuevo homo “tiene un cráneo pequeño, con la forma de los primeros representantes del género Homo, como el hábilis o el erectus, y una capacidad craneal muy pequeña, aproximadamente un tercio de lo que ocupa nuestro cerebro actual”.

No obstante, a pesar de ser un homínido bastante robusto y de tener un tronco y un cráneo muy primitivos, sus extremidades son casi iguales a las de los humanos modernos. De hecho, según los investigadores, sus manos pudieron manejar objetos de una forma muy similar a las nuestras, aunque las falanges de sus dedos eran algo más curvadas. Eran manos que, según los especialistas en anatomía, pudieron estar adaptadas a la vida en hábitats arbóreos.

Los demás huesos de las manos, sin embargo, son muy modernos. Esto es un indicativo de que anatómicamente tuvieron la posibilidad de usar herramientas, aunque no han aparecido restos en el yacimiento. Pero no hay que perder de vista que hay herramientas que no dejan rastros arqueológicos, como las fabricadas con plantas.

Al igual que las manos, los pies también son parecidos a los nuestros, pero con los dedos ligeramente más curvados, lo que puede significar que pudieron estar adaptados para vivir tanto en el suelo como en los árboles.
 
La capacidad craneal de Homo naledi era de unos 500 cm3
Crédito: Elizabeth Fitzgerald (National Geographic)
Por lo demás, el Homo naledi medía 1,50 metros y pesaba unos 50 kilos aproximadamente. Tenía ciertos rasgos de los Australopithecus, aunque se acercaba más a los primeros homos por ser más grácil.

Los expertos aún no han facilitado ninguna datación de este nuevo homínido porque la ausencia de otros animales fósiles está complicando el análisis del conjunto. Sin embargo, se espera que el análisis de los datos que están extrayendo los paleogeólogos den más información.

A pesar de no contar con una cronología segura, los análisis morfológicos ubican a este fósil entre los primeros Homo de hace unos 2,5 millones de años, aunque si fuera más reciente, de menos de un millón de años, probaría la coexistencia en el continente africano de varias especies homínidas diferentes.

Otro asunto es responder a cuestiones más complejas como si los 15 cuerpos aparecidos fueron colocados de forma intencionada por sus congéneres en la cámara de Dinaledi, ya que sería un síntoma de un comportamiento cultural bastante complejo para estas fechas.

El gobierno de Sudáfricaorganizó el pasado año 2014 un taller llamado “Rising Star Workshop”, financiado en gran parte por National Geographic, para proseguir con las investigaciones de una forma multidiciplinar con científicos de todo el mundo.