viernes, 27 de noviembre de 2015

Los filisteos introdujeron en Israel plantas como el sicómoro, el comino y la adormidera

Nuevos hallazgos demuestran que la cultura filistea tuvo un impacto importante y de largo alcance sobre la biodiversidad floral en Israel

La Batalla de los israelitas y la tribu de Judá contra los filisteos
Unos estudios recientes han demostrado que la invasión de las especies florales exóticas han tenido un importante impacto sobre las locales, no sólo en los últimos tiempos sino también en la antigüedad. El pasado 25 de agosto se ha dado a conocer los resultados de una investigación realizada en Israel por el profesor Ehud Weiss, entre otros, del Departamento Martin (Szusz) de Tierra de Estudios de Israel y Arqueología de la Universidad de Bar-Ilan.

La cultura filistea se desarrolló durante la Edad del Hierro, entre los siglos XII y VII a. C. El equipo de investigación, basándose en esta cronología, ha elaborado una base de datos de las plantas permanentes que se extraen de los sitios arqueológicos de las edades del Bronce y del Hierro, tanto filisteos como no filisteos, en la zona meridional de Israel. Se ha llegado a la conclusión de que los filisteos llevaron a Israel no sólo su cultura sino también sus plantas.

Las especies cultivables que introdujeron eran totalmente nuevas en estas tierras. Se trata del árbol del sicómoro (Ficus sycomorus), cuyos frutos son conocidos por ser cultivados en el Mediterráneo oriental, sobre todo en Egipto, y cuya presencia en Israel como un árbol cultivado localmente es atestiguado por vez primera en la Edad de Hierro; el comino (Cuminum cyminum), que es una especie también originaria del Mediterráneo oriental; y la adormidera (Papaver somniferum) que proviene de la Europa occidental.

Recreación de guerreros filisteos
Sue Frumin, una estudiante de doctorado de la Universidad Bar-Ilan, explica que "las partes comestibles de estas especies -la adormidera, el sicómoro y el comino- no se atestiguan en el registro arqueobotánico de Israel antes de la Edad del Hierro, cuando la cultura filistea aparece por primera vez en la región. Ninguna de estas especies crece silvestre en Israel hoy en día, sino que sólo crecen como plantas cultivadas".

Además de la translocación de plantas exóticas procedentes de otras regiones, la comunidad filistea fue también la primera en explotar más de 70 especies florales sinantrópicas, que se encontraban disponibles localmente en Israel. Se trata de la verdolaga, el rábano salvaje, la barrilla, el beleño y la viña. Todas estas especies de plantas no se han encontrado en sitios arqueológicos anteriores a la Edad del Hierro ni en lugares no pertenecientes a culturas filisteas como la cananea, la israelita, la judaíta o la fenicia.

Por tanto, la "revolución agrícola" que acompañó a la cultura filistea refleja un régimen agrario y unas preferencias alimentarias diferentes a las de sus contemporáneos.

El hecho de que las tres plantas exóticas introducidas por los filisteos se originaran en regiones diferentes concuerda bien con la diversa procedencia geográfica de esta gente. Los filisteos, uno de los llamados Pueblos del Mar mencionados en la Biblia y otras fuentes antiguas, eran una comunidad multiétnica cuyos orígenes se encuentran en el Egeo, Turquía, Chipre y otras regiones del Mediterráneo oriental. A principios de la Edad del Hierro, sobre el siglo XII a. C., se asentaron en la llanura costera del sur de Israel y se integraron con los cananeos y con otras poblaciones locales para, finalmente, desaparecer con el colapso de la Edad del Hierro, en el siglo VII a. C.

En conclusión, los resultados de esta investigación indican que la presencia de los filisteos en Israel tuvo un impacto importante y de largo alcance sobre la biodiversidad floral local aún apreciable.

Imagen| Blasting News